Una intervención policial en Iquitos permitió el rescate de siete menores del pueblo indígena Chapra, quienes habrían sido trasladados desde sus comunidades con ofertas de trabajo engañosas. El operativo, ejecutado por la Unidad de Trata de Personas de la Policía Nacional del Perú (PNP) en coordinación con el Ministerio Público, se realizó tras una investigación que alertó sobre el traslado irregular de menores de edad.
Según información oficial, los adolescentes salieron de la provincia del Datem del Marañón, en el límite entre Loreto y San Martín, con la expectativa de acceder a oportunidades laborales. El traslado, sin embargo, habría derivado en una presunta situación de explotación vinculada a actividades ilegales en zonas de selva de difícil acceso.
Investigación fiscal y detenciones
Las primeras diligencias señalan que dos hombres estarían involucrados en el traslado de los jóvenes desde sus comunidades hacia Iquitos, para luego internarlos selva adentro con fines presuntamente relacionados con la extracción ilegal de madera. Ambos fueron detenidos en flagrancia y son investigados por su posible vinculación a una red de trata de personas o explotación laboral.
Tras el rescate, los menores de edad quedaron bajo custodia de la Unidad de Protección Especial (UPE), mientras se evalúa su situación legal y se adoptan medidas de protección. En contraste, los jóvenes que ya superan los 18 años deberán abandonar la protección estatal una vez concluidas sus declaraciones ante la Fiscalía, un escenario que ha encendido las alertas en el pueblo Chapra.

Las primeras diligencias señalan que dos hombres estarían involucrados en el traslado de los jóvenes desde sus comunidades hacia Iquitos. (Foto: Difusión)
Alerta desde la Nación Chapra
Olivia Bisa Tirko, presidenta de la Nación Chapra, confirmó que las presuntas víctimas pertenecen a su pueblo y denunció que el traslado se realizó mediante engaños. “En Iquitos hay ocho personas en calidad de víctimas que son de mi pueblo. Hay menores de edad, mujeres y varones”, señaló en un video difundido por la organización indígena.
La lideresa indígena explicó que las autoridades comunales no tuvieron información sobre el destino ni las labores que supuestamente realizarían los jóvenes.
“No teníamos conocimiento con qué finalidad fueron llevados, a dónde los llevaron ni qué trabajos iban a hacer. Simplemente desaparecieron”, afirmó, al relatar la preocupación de las familias.
Riesgos y pedidos urgentes
Bisa Tirko advirtió que varios de los jóvenes permanecen solos en Iquitos, sin redes de apoyo ni recursos para su manutención o retorno. Agradeció la intervención de la fiscalía y la PNP de San Lorenzo, y pidió que el caso no quede impune.
“Si estos jóvenes fueron llevados con intención de explotación laboral, muchos quizá no hubieran regresado a casa vivos”, alertó.
Asimismo, exigió garantías en el proceso de investigación, en especial el uso de traductores oficiales confiables. “Pedimos a la fiscalía especializada en trata de personas que contraten traductores oficiales y garanticen traducciones serias y creíbles”, sostuvo, al expresar desconfianza frente a posibles colusiones con redes criminales.
El caso continúa en etapa preliminar, mientras las autoridades recaban testimonios y evalúan la posible existencia de más personas involucradas. Desde la Nación Chapra, el llamado es claro: “Basta ya de tanto abuso y de violar los derechos humanos. Queremos que nuestros jóvenes regresen a sus territorios con sus padres y madres”, concluyó la presidenta indígena.