El Consorcio Conexión Chancay – Amazonía presentó su primer reporte titulado “Desde Chancay a la Amazonía: panorama de expectativas, retos y oportunidades”, en el que analiza el desarrollo del puerto de Chancay y sus posibles implicancias para la integración regional y los territorios amazónicos. El estudio fue elaborado por el Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico de la Universidad del Pacífico, el Clark University y la organización Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR).
El informe destaca que el Puerto de Chancay, cuya primera fase demandó una inversión de 1.300 millones de dólares, abre importantes oportunidades para el comercio internacional y la conectividad del país. Sin embargo, advierte que el Perú aún enfrenta desafíos institucionales, regulatorios y de planificación que podrían limitar el aprovechamiento de este megaproyecto.
Un hub logístico con oportunidades y retos
Ubicado a unos 70 kilómetros al norte de Lima, el puerto tiene el potencial de convertirse en un hub logístico del Pacífico sudamericano, con capacidad para movilizar hasta un millón de contenedores al año. Su desarrollo forma parte de una transformación global de las cadenas logísticas que busca fortalecer las rutas comerciales entre América Latina y Asia.
El estudio también pone énfasis en la necesidad de impulsar corredores económicos que conecten el puerto con distintas regiones del país. Mientras la costa norte presenta condiciones competitivas para aprovechar esta infraestructura, la Amazonía aún enfrenta brechas en conectividad, competitividad y estrategias de desarrollo sostenible.

Amazonía: oportunidades bajo presión
Uno de los principales hallazgos es que la posible conexión entre el puerto y la Amazonía podría generar nuevas oportunidades de integración económica. No obstante, el informe advierte que experiencias previas de infraestructura en la región han tendido a sobreestimar beneficios y subestimar impactos sociales y ambientales.
El reporte recuerda que la Amazonía peruana representa cerca del 60 % del territorio nacional, por lo que cualquier red de conectividad vinculada al nuevo puerto podría generar implicancias territoriales, económicas y ambientales de gran escala. En ese escenario, los investigadores alertan sobre riesgos como la deforestación, los cambios en el uso del suelo y la expansión de actividades ilegales.
Frente a ello, subrayan la necesidad de anticipar estos impactos y fortalecer la gobernanza territorial, junto con una planificación integral que articule infraestructura, sostenibilidad y protección de las comunidades. También advierten que será clave consolidar mecanismos de gestión que permitan conducir de manera adecuada estos procesos de transformación.
Según el representante de DAR, César Gamboa: “el Puerto de Chancay es una oportunidad para hacer las cosas bien, tomando en cuenta las lecciones aprendidas de otros proyectos de infraestructura previos, evitando deforestar más bosques como ocurre con la Interoceánica Sur y el incremento de la minería ilegal, y haciendo las cosas bien como con la explotación del Gas de Camisea, sin impactar tanto en las comunidades y en la Amazonia”.
Finalmente, el reporte concluye que el éxito del puerto dependerá de una visión estratégica de largo plazo. El consorcio prevé presentar otros tres estudios durante 2026, con el objetivo de aportar evidencia que contribuya al debate público sobre cómo lograr que esta infraestructura genere desarrollo sostenible para todo el país.
