La apicultura se consolida como una alternativa productiva sostenible en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), donde cientos de familias vienen mejorando sus condiciones de vida mediante la producción de miel y sus derivados. Esta actividad se perfila como una opción económica legal que contribuye a reducir la dependencia de economías ilícitas en la zona.
Durante el 2025, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) fortaleció la cadena apícola en 23 distritos de las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín, beneficiando directamente a 408 familias. La intervención permitió dinamizar la economía local y promover el desarrollo productivo con enfoque sostenible.
Asistencia técnica y equipamiento especializado
El proceso incluyó el acompañamiento permanente de profesionales especializados, quienes brindaron asistencia técnica en todas las etapas de la actividad apícola, desde la instalación y manejo de apiarios hasta la cosecha y comercialización de la miel. Esta asesoría permitió mejorar la eficiencia y calidad de la producción.
Asimismo, las familias fueron implementadas con insumos y materiales apícolas especializados, como colmenas tipo Langstroth, cajas porta núcleos, ahumadores, palancas, tamizadores de miel, alimentadores y equipos de protección personal. Estos recursos facilitaron la tecnificación de los procesos y el fortalecimiento de los emprendimientos familiares.

Las familias fueron implementadas con insumos y materiales apícolas especializados, como colmenas tipo Langstroth, cajas porta núcleos, ahumadores, palancas, tamizadores de miel, alimentadores y equipos de protección personal. (Foto: Difusión)
Producción, ingresos y sostenibilidad
Como parte de la estrategia, se instalaron 6 010 plantas melíferas para asegurar una fuente continua de alimento para las abejas, fortaleciendo la floración local y mejorando el rendimiento de los apiarios. Esta acción también contribuye a la conservación de la biodiversidad y al equilibrio ambiental en las comunidades.
En 2025, la producción total de miel de abeja y sus derivados superó las 12 toneladas, generando ingresos por más de S/ 490 000 para las familias participantes. Estos resultados posicionan a la apicultura como una actividad rentable que, además de generar ingresos, fortalece la cohesión social y la seguridad alimentaria.
El fortalecimiento de capacidades se complementó con escuelas de campo para agricultores y capacitaciones prácticas en manejo integral de apiarios, sanidad apícola, producción de reinas y estrategias de comercialización. Con estos avances, la apicultura se reafirma como una opción productiva con futuro, que promueve el desarrollo integral y sostenible de las comunidades del Vraem.
