La caza en la cuenca del río Putumayo, en el departamento de Loreto, se mantiene en niveles sostenibles y no compromete la estabilidad de la fauna silvestre. Así lo concluye un estudio elaborado por el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), basado en información recopilada durante los últimos tres años en la zona.
Según la investigación, las poblaciones locales aprovecharon en promedio cerca de 126 700 animales por año, lo que permitió obtener aproximadamente 1 002 toneladas de carne. Este aprovechamiento incluyó un total de 53 especies entre mamíferos, aves, reptiles y anfibios, utilizadas principalmente para el consumo y, en menor medida, para la comercialización.
Especies más aprovechadas
El estudio detalla que cinco especies concentraron cerca del 70 % del volumen total aprovechado. La sachavaca encabezó la lista con alrededor de 238 toneladas, seguida por la huangana con cerca de 210 toneladas. A estas se suman el caimán blanco, con unas 121 toneladas, el majás con alrededor de 84 toneladas y el sajino, que aportó cerca de 48 toneladas.
De acuerdo con el IIAP, la predominancia de estas especies responde tanto a su disponibilidad en el territorio como a su importancia histórica en la dieta y economía de las comunidades locales que habitan la cuenca del Putumayo.

El estudio detalla que cinco especies concentraron cerca del 70 % del volumen total aprovechado. (Foto: Difusión)
Comercialización y percepción local
Durante el mismo periodo de estudio, se comercializaron aproximadamente 510 toneladas de carne por año, correspondientes a 31 especies. La venta se concentró principalmente en la sachavaca y la huangana, seguidas por el majás, el caimán blanco y el sajino. En conjunto, estas cinco especies representaron más del 80 % del volumen total comercializado.
El monitoreo de abundancia relativa, aplicado mediante el modelo de consenso cultural, revela que la población local percibe a estas especies como abundantes en su entorno. Esta percepción coincide con los datos técnicos del estudio y sugiere que el nivel actual de caza no ejerce una presión negativa sobre las poblaciones silvestres.
Finalmente, el IIAP sostiene que estos resultados respaldan el manejo responsable de la fauna silvestre y confirman que la caza sostenible es una práctica viable en la cuenca del Putumayo, siempre que se sustente en evidencia científica y en el conocimiento tradicional de las comunidades amazónicas.