Siempre se escucha en los informativos y se ve en las redes sociales múltiples campañas de sensibilización sobre la importancia y la necesidad de reciclar en casa. Todo el mundo conoce los colores de los contenedores y cada vez son más las personas que incluyen el reciclaje entre una de las tareas imprescindibles del hogar. Y es que, reciclar en casa no es algo complicado ni que quite mucho tiempo; al revés, es una tarea que facilita procesos y ayuda a cuidar del medioambiente, que es de todos.
A veces con la rutina, las responsabilidades del día a día y el propio cansancio de la semana, lo último que apetece al llegar a casa es pensar en organizar los residuos. Pero con pequeños gestos cada mañana y cada noche cuando se cocina, se puede contribuir de manera muy eficiente en el reciclaje.
El secreto está en ver el reciclaje como un aliado más del día a día, como Netflix, la Biblioteca online para los apasionados de los libros o Internet para los juegos de slots y cualquier comercio online. Con una buena planificación hay tiempo para todo, solo se necesita informarse al respecto y ser constante con la causa.
Cómo reciclar en casa
Como se ha mencionado con anterioridad, uno de los primeros pasos para lograr un buen sistema de reciclaje es la organización. No es necesario disponer de una cocina grande ni de cubos sofisticados. Es una tarea tan sencilla como separar los residuos principales: envases, papel y cartón, vidrio y orgánico.
Algo que siempre ayuda y facilita el proceso es tener recipientes diferenciados en la cocina o el lavadero. No importa si son de distinto color o tienen un cartel que los diferencia. Pero, tener contenedores cerca de dónde se cocina hace que no suponga ningún esfuerzo reciclar.
El objetivo es crear una rutina que con el paso de las semanas se convierta en un hábito más del día a día y se haga de manera natural sin necesidad de pensar en que hay que reciclar. Porque no es suficiente con ser responsables el Día Mundial del Reciclaje, hay que hacerlo todos los días del año.
Reutilizar los envases
La vida está pensada para repetir ciclos y con los envases sucede lo mismo. Cuando hablamos de reciclar no solo nos referimos al hecho de depositar la basura, sino también a darle una segunda vida útil. Por ejemplo con los envases del pollo o la carne se puede lavar y utilizarlo después para usarlo de bandeja en la que se descongelan los alimentos.
Siempre hay que pensar si podemos dar una segunda vida a los objetos. La reutilización es una de las bases de la sostenibilidad. Por ejemplo, los tarros de cristal pueden servir para almacenar comida cuando sobra, las cajas de cartón para organizar armarios y para realizar alguna mudanza y la ropa vieja que ya no se quiere tener en el armario puede transformarse en trapos de limpieza.
Con esta idea de rehusar lo que ya no es útil, no solo estás reduciendo el volumen de basura generada, sino que estás practicando de manera inconsciente un consumo responsable, cuidando al medio ambiente sin apenas esfuerzo.
Reducir los plásticos
Los residuos orgánicos merecen una atención especial. Hablamos de los famosos restos de fruta, de verdura o de algunas comidas, que son un gran porcentaje de la basura acumulada cada día. El simple hecho de aprender a separar bien los residuos no solo mejora el reciclaje en casa, sino que también pueden llegar a usarse como abono si se tiene las herramientas necesarias. Al fin y al cabo, reciclar es cuestión de perspectiva y creatividad para hacerlo de manera rápida y eficaz.
