El Área de Conservación Regional (ACR)Yanajanca, ubicada en el departamento de Huánuco, se encuentra en la etapa final de su proceso de creación y podría oficializarse durante el primer o segundo trimestre del año. Así lo informó Wilmer Ortiz Herrera, responsable del ACR Yanajanca, quien supervisa este proyecto a través de la ONG Naturaleza y Cultura Internacional.
En etapa decisiva para su oficialización
Ortiz Herrera explicó que la propuesta, que abarca una extensión de 209 484 hectáreas, ya ha superado la cuarta etapa del proceso de establecimiento y actualmente se encuentra en evaluación por el Consejo Directivo del SERNANP. Una vez aprobada, su creación será formalizada mediante un decreto supremo, lo que permitirá su reconocimiento oficial como Área de Conservación Regional.
De concretarse, el ACR Yanajanca se convertirá en la más grande de los Andes del Perú, al abarcar territorios de las provincias de Huamalíes, Dos de Mayo y Marañón. Su importancia ecológica radica en la presencia de dos ecorregiones clave: páramos y yungas, que albergan una alta biodiversidad y cumplen un rol fundamental en la regulación hídrica de la región.
El área protege especies emblemáticas y endémicas de flora y fauna, como la tángara de dorso dorado, el mono choro de cola amarilla, el jaguar y el oso andino, además de especies forestales como la cascarilla o quina, el romerillo y una gran diversidad de orquídeas, propias de los ecosistemas de transición entre la sierra y la selva.

Propuesta del ACR Yanajanca avanza hacia su aprobación final tras superar cuarta etapa. (Foto: Difusión)
Si bien existen tres localidades dentro del ámbito del ACR, el principal objetivo de su creación es la protección de la infraestructura biológica, ya que esta zona abastece de agua a los ríos Huallaga, Marañón y Chontayacu, beneficiando de manera indirecta a cerca de 120 mil personas que viven en áreas circundantes.
Finalmente, el responsable del proyecto advirtió que uno de los principales riesgos para la conservación del área es la presencia de grandes concesiones mineras en zonas cercanas, como las de empresas Poderosa y Antamina, principalmente al otro lado del río Marañón. Frente a este escenario, destacó la importancia de asegurar la protección del territorio para garantizar el recurso hídrico y el bienestar de las futuras generaciones.
