La fuerza de la naturaleza ha golpeado con dureza a Flor del Oriente, una comunidad rural ubicada en el distrito de Pampa Hermosa (provincia de Ucayali, región Loreto), pero cuyo acceso más rápido y vital se encuentra por la región San Martín. Un devastador huaico, originado por el desborde de la quebrada Pauya durante la madrugada del fin de semana, ha arrasado con viviendas, campos de cultivo y la escasa infraestructura pública del lugar.
La situación es crítica. Según informó el Ing. Gustavo Montoya Gamarra, jefe del Parque Nacional Cordillera Azul, en una entrevista concedida a Radio Tropical de Tarapoto, de las 35 familias afectadas, 22 han perdido absolutamente todo.
«No tienen casa, no tienen lugar donde vivir, donde cocinar, donde dormir. Han perdido sus animales menores y sus cultivos. En una situación así, amerita un acto solidario de la población», relató Montoya, quien confirmó que un equipo de avanzada del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y CIMA partió esta madrugada desde Tarapoto con los primeros víveres para organizar ollas comunes.

Un desastre multisectorial: Agro, educación y salud en ruinas
El impacto económico y social para estas familias es incalculable. La economía de subsistencia de Flor del Oriente ha quedado bajo el lodo. Se reporta la pérdida de entre 10 y 15 hectáreas de cacao, además de múltiples huertos de panllevar y la muerte de animales de corral.
La infraestructura pública no corrió mejor suerte. La única escuela de la comunidad quedó severamente dañada. «Hablamos de 18 niños en primaria y 10 en inicial que lo han perdido todo (…). La infraestructura está totalmente mal, no tienen ni dónde sentarse», advirtió el jefe del Parque Nacional. A esto se suma el colapso de la posta médica, lo que enciende las alertas sanitarias ante la inminente proliferación de zancudos y enfermedades post-inundación.

El reto logístico: Maquinaria urgente y temor a nuevos deslizamientos
Hacer llegar la ayuda es actualmente un desafío extremo. Las vías de comunicación desde Picota y Shamboyacu (San Martín) hacia la zona de desastre han sido interrumpidas por los deslizamientos. Actualmente, el trayecto toma entre 5 y 6 horas en camionetas 4×4, y el último tramo exige una caminata de una hora cargando provisiones al hombro.
«Se necesita el apoyo de maquinaria para que la población pueda recibir lo más pronto la ayuda (…). La población no está durmiendo ahí porque tiene todavía el temor de que pueda haber más deslizamientos o más lluvias», explicó Montoya, alertando que la cuenca del Alto Pauya, donde habitan cerca de 20,000 personas en 18 caseríos, sigue en riesgo latente.
¿Cómo ayudar?
Dado que la ruta más rápida hacia la zona de emergencia es desde Tarapoto, las autoridades del Parque Nacional Cordillera Azul y Radio Tropical están coordinando la instalación de puntos de acopio oficiales en San Martín.
Se requiere con urgencia:

- Víveres no perecibles para ollas comunes.
- Ropa y calzado en buen estado.
- Útiles y paquetes escolares.
- Maquinaria pesada por parte de las autoridades regionales y locales para rehabilitar la transitabilidad.
El llamado a la solidaridad es urgente. Las familias de Flor del Oriente enfrentan hoy la intemperie y el miedo, esperando que la ayuda de sus regiones hermanas llegue antes que la próxima lluvia.


