La cineasta y antropóloga visual Vania Milanovitch presenta su primer largometraje documental “Ruta Madre: los caminos de la ayahuasca”, una obra que explora de manera íntima y poética los recorridos materiales, espirituales y simbólicos de la ayahuasca en la Amazonía peruana. Filmada en Iquitos, la película invita a observar la relación entre quienes cultivan, preparan y consumen esta planta, entrelazando saberes, mundos y sensibilidades que confluyen en torno a ella.
Luego de exitosas proyecciones en Iquitos, Cusco, Puno, Trujillo, Chiclayo y Piura, “Ruta Madre” llegará a Lima el 20, 21 y 22 de febrero en la sala Armando Robles Godoy del Ministerio de Cultura (Av. Javier Prado Este 2465, San Borja), ofreciendo al público capitalino la oportunidad de adentrarse en este universo amazónico.
Un retrato múltiple de la ayahuasca
El documental propone un retrato complejo de la ayahuasca: como sustancia sagrada, producto de intercambio y espejo de la cosmovisión amazónica. Presenta dos rutas paralelas: una local, representada por Doroteo, un chamán y agricultor que se define como “vegetalista”, y Lita, una comerciante que procesa plantas medicinales; y otra vinculada al turismo espiritual, encarnada por Abraham, Elizabeth y Jhonny, quienes buscan satisfacer la creciente demanda de turistas extranjeros.

El documental presenta dos rutas paralelas: una local con chamanes y comerciantes de plantas medicinales, y otra vinculada al turismo espiritual, reflejando la creciente demanda de turistas extranjeros. (Foto: Difusión)
“La ayahuasca es una planta con madre, como dicen en muchas comunidades. Busco comprender las rutas que atraviesa, desde la selva hasta el interior de las personas, para entender cómo se transforma junto con quienes la toman, preparan y distribuyen”, comenta Milanovitch sobre la motivación detrás de su obra.
Desde el punto de vista cinematográfico, la directora desarrolla un lenguaje propio que fusiona el cine directo con recursos experimentales y una mirada antropológica. Su estilo se caracteriza por la observación paciente, el ritmo contemplativo y la captura de imágenes que revelan la materialidad de la liana y los circuitos sociales que la rodean, tanto visibles como invisibles.
Fruto de dos años de investigación, “Ruta Madre” retrata con sutileza y respeto la vida cotidiana de quienes conviven con la ayahuasca. Milanovitch señala: “Quise que las personas fluyan en sus espacios reales y en su día a día”, logrando mostrar cómo lo espiritual y lo económico, lo ancestral y lo contemporáneo, se entrelazan en un mismo paisaje vital.
