Huánuco celebró un hito para su patrimonio gastronómico con el reconocimiento de los Prestiños Huanuqueños como Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), un distintivo que no solo protege una receta ancestral, sino que refuerza la identidad cultural y abre nuevas oportunidades de desarrollo económico para la región.
Durante la ceremonia oficial, el director de Signos Distintivos del INDECOPI, Dr. Sergio Chuez Salazar, destacó que la ETG es una herramienta relativamente reciente en la legislación peruana, incorporada en 2018 y reglamentada en 2021, que permite salvaguardar preparaciones tradicionales y generar valor económico para quienes las elaboran. Señaló que este mecanismo ya ha demostrado impactos positivos, como el incremento de ventas registrado en otros productos reconocidos bajo esta modalidad.
Una herramienta para preservar identidad y generar desarrollo
Según explicó el funcionario, el uso correcto del sello de ETG no solo impulsa el crecimiento económico, sino que fortalece el tejido social y cultural al asegurar la preservación del “saber hacer” transmitido por generaciones. En un contexto de creciente turismo gastronómico, remarcó que los consumidores buscan cada vez más productos con identidad local y autenticidad, atributos que ahora distinguen oficialmente a los prestiños huanuqueños.
A este enfoque institucional se suma la mirada histórica y académica. Norma Aguilar Jara, docente de la Facultad de Ciencias Administrativas y Turismo de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco, explicó que el origen de los prestiños se remonta a la construcción del histórico puente Calicanto, entre 1879 y 1884, en plena Guerra del Pacífico. Durante esa obra, realizada con argamasa elaborada con claras de huevo, surgió la necesidad de aprovechar las yemas sobrantes, dando lugar a la creación de estas rosquillas que hoy forman parte de la identidad huanuqueña.

El uso del sello permitirá fortalecer la identidad cultural, dinamizar el turismo gastronómico y generar mayores ingresos para las familias panificadoras locales. (Foto: Inforegión)
De herencia familiar a patrimonio reconocido
La historia institucional y académica cobra vida en la voz de quienes mantienen viva esta tradición. Helene Castro López, una de las cinco representantes de las panificadoras que producen Prestiños Huanuqueños, afirmó que este reconocimiento representa un logro colectivo construido con esfuerzo y constancia.
“Hoy Huánuco está de fiesta. Este reconocimiento no solo distingue un producto, sino que eleva nuestra identidad y honra la memoria de quienes, por cuatro generaciones, mantuvimos viva esta tradición”, señaló.
Castro López resaltó que los prestiños son mucho más que un dulce: constituyen una herencia familiar transmitida principalmente por mujeres, de madres a hijas, a través del trabajo artesanal. Detalló que la receta auténtica exige huevos de gallina de chacra, responsables de su característico color amarillo dorado, además de un amasado manual, el formado artesanal de las rosquillas y el tradicional “nevado”, un glaseado de miel de azúcar blanca que define su identidad.
La representante de las panificadoras agradeció especialmente el acompañamiento del INDECOPI, en particular de su oficina regional en Huánuco, por el respaldo técnico brindado durante todo el proceso. Indicó que la ETG no marca un punto final, sino el inicio de una nueva etapa que permitirá generar más empleo, fortalecer los emprendimientos familiares y proyectar a la gastronomía huanuqueña a nivel nacional.
Con el apoyo de instituciones como la Municipalidad Provincial de Huánuco, el Ministerio de Cultura y la Dircetur, las productoras anunciaron que ya trabajan para alcanzar una segunda Especialidad Tradicional Garantizada. “Cada prestiño lleva alma huanuqueña. Cuando un pueblo defiende lo suyo y trabaja con el corazón, nada puede detener su avance”, concluyó Castro López.
