Tras la muerte del líder asháninka, Mauro Pío Peña, representantes de la Asociación Regional de Pueblos Indígenas de la Selva Central (ARPI SC) demandaron la suspensión inmediata de las actividades que involucren a territorios de las comunidades indígenas de la Selva Central, ya sean éstas de iniciativa pública o privada.
Los líderes indígenas calificaron de cobarde el asesinato de Mauro Pío Peña, dirigente de la comunidad nativa Nuevo Amanecer Hawai, ocurrido el pasado lunes 27 de mayo en Satipo, Junín.
La organización señaló como responsables del hecho a mafias “camufladas en el poder económico y político” que facilitan actividades como el tráfico de tierra, así como la explotación de madera y de otros recursos.
Por su parte, Hep Monatzeder, alcalde de Munich (Alemania), condenó el asesinato y pidió a los peruanos “apoyar a los deudos en su dolor, juzgar a los asesinos y esclarecer los hechos, circunstancias, los trasfondos y verdaderos responsables del cruel crimen”, informó una agencia de prensa nacional.
A través de un comunicado de prensa, el alcalde de Munich, capital del Estado de Baviera dio cuenta del lazo que une a los municipios europeos con los pueblos de la Amazonía, a través de sus organizaciones representativas, en el marco de la Alianza del Clima.
«Es así que Munich mantiene estrechas relaciones con el pueblo Asháninka de la Selva Central. En el marco de ese acuerdo las dos partes se comprometieron a defender y conservar la selva con sus riquezas naturales y el derecho de los pueblos originarios a vivir y sobrevivir en su entorno natural y en su cultura”, señaló el documento.
Hep Monatzeder instó a las entidades, instancias y autoridades peruanas a “reaccionar” ante los trágicos hechos.
Pidió por ello, el reconocimiento oficial de todas las comunidades indígenas asháninkas y la inscripción oficial de sus títulos de propiedad para asegurar la integridad de su territorio y así hacer frente a las invasiones ilegales y estafadoras de mafias madereras.