Durante el último año, el Perú ha registrado avances concretos en su lucha contra el cambio climático, consolidando una agenda climática que articula normas, instrumentos técnicos y acciones en el territorio, en línea con sus compromisos internacionales y con impactos directos en la protección ambiental y el bienestar de la población.
Uno de los principales hitos fue la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC 3.0), mediante la cual el país asumió una meta absoluta al 2035 para no superar los 179 millones de toneladas de CO₂ equivalente, incorporando además nuevas prioridades como empleos verdes y el enfoque de pérdidas y daños.
Medidas climáticas con enfoque sectorial
En ese marco, se aprobó el listado oficial de 150 medidas climáticas, 84 de adaptación y 66 de mitigación, que por primera vez reúne en un solo instrumento normativo todas las acciones climáticas del país, bajo criterios comunes de coherencia sectorial y trazabilidad.
Estas medidas intervienen en sectores clave como agua, agricultura, salud, bosques, energía, transporte y gestión de residuos, permitiendo una implementación más ordenada y efectiva de la política climática a nivel nacional y subnacional.

“La acción climática del Perú ya no se queda en el plano declarativo. Hoy contamos con reglas claras, metas medibles y una hoja de ruta que conecta la política pública con el territorio y las personas”, afirmó Cristina Rodríguez Valladares, directora general de Cambio Climático y Desertificación del Ministerio del Ambiente.
Avances en transporte, carbono y territorio
En el sector transporte, se desarrollaron cinco nuevas medidas de adaptación orientadas a fortalecer la resiliencia de la infraestructura vial frente a inundaciones, deslizamientos y otros riesgos asociados al cambio climático, contribuyendo a proteger la conectividad y los servicios esenciales del país.
Otro avance relevante fue la consolidación del Registro Nacional de Medidas de Mitigación (Renami), que durante el 2025 reconoció dos estándares de certificación y nueve metodologías, además de aprobar instrumentos que brindan seguridad jurídica, transparencia y trazabilidad a los proyectos de mitigación.
Asimismo, el Perú suscribió un acuerdo bilateral con Singapur para la implementación del Artículo 6 del Acuerdo de París, lo que posiciona al país en los mercados internacionales de carbono y permite avanzar en la movilización de financiamiento climático con altos estándares ambientales.
En el ámbito territorial, destacan el inicio del programa REDD+ Indígena Jurisdiccional, que beneficiará a más de 900 comunidades indígenas y cinco reservas comunales, así como el fortalecimiento de la gestión de más de 4 millones de hectáreas de bosque a través del proyecto Declaración Conjunta de Intención (DCI), impulsando la conservación y el manejo forestal comunitario.