El invierno ha golpeado con fuerza inusitada a gran parte de Europa este martes, trayendo consigo condiciones meteorológicas extremas que han provocado tragedias humanas y un colapso logístico en las principales redes de transporte del continente. La combinación de fuertes nevadas y placas de hielo ha dejado un saldo preliminar de al menos cinco muertos en Francia y una víctima más en Bosnia, mientras aeropuertos clave como Schiphol, en Holanda, luchan por mantener sus operaciones.
La situación más crítica en términos de vidas humanas se reportó en Francia. Las autoridades de la región de Landes, en el suroeste, confirmaron tres fallecidos en accidentes de tránsito relacionados con el clima. A esto se suman dos muertes más en la región de Île-de-France, en los alrededores de París. La gravedad de la situación obligó a las autoridades a ordenar la salida de los camiones de las carreteras para evitar mayores colapsos, tras los enormes atascos registrados el lunes.
Aunque la capital francesa amaneció con una postal de sus monumentos cubiertos de blanco y niños disfrutando de un día sin clases, la realidad para los viajeros fue distinta: seis aeropuertos en el norte y oeste del país tuvieron que cerrar sus puertas.
El caos aéreo tuvo su epicentro en los Países Bajos. El Aeropuerto Schiphol de Ámsterdam, uno de los centros de conexión más importantes de Europa, canceló aproximadamente 600 vuelos durante la jornada. Las cuadrillas de operarios trabajaron a contrarreloj para despejar las pistas, pero se enfrentaron a un problema logístico mayor: la aerolínea KLM advirtió que se estaba quedando sin el fluido de glicol necesario para descongelar los aviones, un problema que, según la compañía, están enfrentando varios aeropuertos europeos tras días de frío intenso.
En medio de la confusión en Schiphol, KLM alertó a los pasajeros varados sobre una ola de intentos de estafa. Delincuentes cibernéticos se están haciendo pasar por personal de servicio al cliente para robar datos personales y de pago. La aerolínea instó a los viajeros a no responder a estos mensajes y a verificar los canales oficiales. El transporte terrestre holandés no corrió mejor suerte; un fallo de software sumado al congelamiento de las vías paralizó el sistema ferroviario durante la madrugada, obligando a la compañía nacional a pedir a la población que viaje «solo si es absolutamente necesario».
Al otro lado del Canal de la Mancha, el Reino Unido registró temperaturas de hasta 12,5 grados Celsius bajo cero. La situación es especialmente dramática en el norte de Escocia, donde se pronostican nuevas nevadas que agravarán el aislamiento de varias comunidades. El legislador Andrew Bowie calificó la situación de «crítica» y solicitó el despliegue de soldados para despejar caminos y entregar suministros médicos y alimentos a las personas atrapadas.
Hacia el sur, el clima mostró una cara distinta pero igualmente disruptiva. En Roma, semanas de lluvias constantes provocaron la crecida del río Tíber y aguaron las celebraciones de la Epifanía. La Plaza de San Pedro lució parcialmente vacía mientras los fieles escuchaban la bendición del Papa bajo paraguas. El alcalde de la ciudad restringió el acceso a parques por riesgo de caída de árboles. Mientras tanto, en el norte de Italia, la nieve cubrió Bolonia y los Dolomitas, anticipando temperaturas bajo cero para los próximos días.
Finalmente, en los Balcanes, el temporal cobró otra vida en Sarajevo, la capital de Bosnia, donde una mujer murió golpeada por una rama que cedió ante el peso de la nieve. En Serbia y Montenegro, las autoridades emitieron alertas de emergencia ante el hielo negro en las carreteras y fuertes tormentas en la costa adriática, donde el mar arrasó con infraestructuras turísticas en plena víspera de la Navidad ortodoxa.
*Fuente: The Associated Press (AP)


