De cara a los próximos comicios generales, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentó un revelador análisis sobre cómo los 36 planes de gobierno abordan los desafíos de la niñez y la adolescencia en el Perú. Si bien el 100% de las propuestas incluye al menos una prioridad para este sector, el reporte evidencia un alarmante desequilibrio: abundan las promesas en infraestructura y aprendizajes básicos, pero escasean las estrategias preventivas y de protección frente a crisis y violencia.
El documento fue evaluado en el marco de la agenda «5 prioridades por un Perú mejor para la Infancia 2026–2031», impulsada por la organización internacional para guiar el debate electoral.
Las promesas más recurrentes: Educación y Nutrición
Según el informe, existe un consenso casi total entre las agrupaciones políticas sobre las necesidades más urgentes de la infancia. Las cuatro promesas que dominan los planes de gobierno son:
- Mejorar los logros de aprendizajes básicos (presente en el 97% de los planes).
- Reducir la anemia y la desnutrición infantil (94%).
- Garantizar el acceso al agua segura (92%).
- Mejorar la infraestructura educativa (83%).
Javier Álvarez, Representante de UNICEF en Perú, destacó la vital interrelación entre estos temas. Explicó que en un país donde 4 de cada 10 bebés de entre 6 y 36 meses padecen anemia, asegurar el aprendizaje se vuelve una tarea sumamente difícil. Esto se refleja en los resultados de la Evaluación de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2024, que advierten que solo el 32.8% de los estudiantes de cuarto de primaria alcanza un nivel satisfactorio en comprensión lectora, y apenas un 29.5% lo logra en matemáticas.
Asimismo, UNICEF saludó que un buen porcentaje de planes busque solucionar el acceso a internet (75%), la pobreza infantil (58%) y la prevención de la criminalidad adolescente, un tema abordado por 20 agrupaciones (55%).

Los temas «casi invisibles» para los candidatos
En el extremo opuesto, el reporte subraya una profunda desconexión con problemáticas urgentes que amenazan la integridad física y mental de los menores. Uno de los hallazgos más preocupantes es que solo 7 de los 36 planes de gobierno (19%) proponen acciones para reducir el impacto de las emergencias y desastres naturales en la vida de la niñez, a pesar del contexto de crisis climática que atraviesa el país. Además, las pocas propuestas al respecto se centran en infraestructura, dejando de lado la atención socioemocional.
La prevención de la violencia y la protección de derechos reproductivos también muestran cifras alarmantes. Aunque 17 planes abordan la reducción de la violencia familiar, solo 2 proponen destinar mayor presupuesto a la prevención (5%). De igual forma, apenas 7 planes incluyen acciones frente al embarazo adolescente (19%), un problema que, junto a la violencia sexual, generó en 2023 un fallo histórico de la ONU contra el Estado peruano por vulnerar los derechos de una menor (caso Camila).
Otros temas críticos que figuran en el 25% o menos de las agendas son:
- Salud mental: 22%
- Trabajo infantil: 19%
- Sobrepeso y obesidad: 16% (UNICEF alerta que, sin acción pronta, Perú tendrá más de un millón de menores obesos al 2030).
- Discapacidad: 11%
- Contaminación por plomo: 8%

El llamado al electorado
Desde el año pasado, UNICEF viene desarrollando un intenso trabajo de abogacía para que las necesidades de la infancia ocupen el centro del debate político. En ese sentido, la organización exhortó a que los derechos de los niños y niñas adquieran un carácter universal y sin obstáculos en la próxima gestión gubernamental.
«Las agrupaciones políticas han dado un gran paso al incluir en la mayoría de los casos propuestas valiosas para el desarrollo integral de la niñez y adolescencia. Ahora le toca al electorado votar por aquellas que consideren lograrán hacer del Perú un país mejor para la infancia», concluyó Álvarez.
