Un equipo de científicos del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), junto con investigadores internacionales del Montgomery Botanical Center, el Grupo Internacional de Especialistas en Cícadas, el Instituto Federal de Educação de Brasil y la Pontificia Universidad Católica del Perú, identificó en Loreto una nueva especie de planta considerada un “fósil viviente”. Se trata de Zamia urarinorum, la primera cícada conocida capaz de adaptarse a ambientes permanentemente inundables, un rasgo nunca antes documentado para este grupo vegetal.
El hallazgo fue publicado en febrero de este año en la revista científica internacional Phytotaxa y se ubica en las cuencas de los ríos Tigrillo y Urituyacu. El estudio fue liderado por Ricardo Zárate, Michael Calonje y Malcolm A. Jones.
Una especie única y ya amenazada
La nueva especie pertenece al orden Cycadales, un grupo de plantas que se remonta a la era de los dinosaurios. Su principal característica es una notable tolerancia fisiológica a la falta de oxígeno, lo que le permite crecer en suelos saturados de agua e incluso con parte del tallo sumergido, a diferencia de otras especies del género Zamia que requieren terrenos secos y bien drenados.
El nombre Zamia urarinorum rinde homenaje al pueblo indígena Urarina, que protege los territorios donde se encontraron los ejemplares. El estudio se sustentó en trabajos de campo realizados durante el 2025 en las comunidades de Raya Yacu, Nuevo Horizonte y Puerto Rico, donde se recolectaron muestras botánicas y se registró información detallada del hábitat para confirmar su distribución.

Los investigadores advierten que la nueva especie ya se encuentra amenazada por la expansión agrícola, los derrames de petróleo y proyectos de infraestructura en los humedales de Loreto. (Foto: Difusión)
Desde el punto de vista morfológico, la planta presenta tallos delgados y hojas largas que pueden alcanzar hasta 2.5 metros, con folíolos estrechos y dentados. Es una especie dioica, con plantas macho y hembra diferenciadas, cuyos conos reproductivos y semillas son más pequeños que los de especies cercanas. Su presencia es clave en ecosistemas como aguajales y bosques de shebonal, fundamentales para la regulación hídrica y el almacenamiento de carbono.
Pese a su alto valor ecológico y científico, los investigadores advierten que Zamia urarinorum ya se encuentra amenazada. La expansión agrícola, los derrames de petróleo y los proyectos de infraestructura ejercen una fuerte presión sobre los humedales de Loreto, por lo que los autores recomiendan su protección inmediata bajo los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
