Las lluvias registradas durante la segunda y tercera decena de enero han generado una mejora progresiva en el estado de los cultivos a nivel nacional, luego de un periodo prolongado de déficit hídrico que se extendió desde septiembre hasta inicios del año. Según el monitoreo agroclimático de Senamhi, este cambio en las condiciones meteorológicas ha permitido una recuperación parcial en diversas regiones, especialmente en aquellas zonas que dependen exclusivamente de las precipitaciones.
A nivel nacional, cultivos como el arroz, maíz y papa presentan en general un estado bueno, aunque con diferencias regionales. En la costa norte, el arroz se encuentra en etapas iniciales tras el trasplante, mientras que en el sur, como en Arequipa, muestra un mayor desarrollo. En la sierra, las lluvias han favorecido la recuperación de los cultivos del altiplano, donde la disponibilidad de humedad es clave para el desarrollo agrícola.
Mejora en los cultivos tras el retorno de las lluvias
En la selva, productos como el cacao, café y plátano se mantienen en condiciones favorables, gracias al incremento de las precipitaciones. Asimismo, las precipitaciones han contribuido al aumento del almacenamiento de agua en reservorios, beneficiando de manera indirecta a la agricultura de la costa, que depende del riego regulado para el desarrollo de sus cultivos.
“Las lluvias de la sierra vienen favoreciendo también al desarrollo de los cultivos en la costa, porque gran parte de ellos dependen de estos reservorios”, explicó el ingeniero Óscar Machaca durante su presentación.
Riesgos asociados al exceso de humedad y lluvias intensas
Pese a estos beneficios, el incremento de las lluvias también ha generado nuevos riesgos para el sector agrario. El ingeniero Óscar Machaca advirtió que “las lluvias registradas en los últimos días han hecho que los ríos hayan crecido rápidamente y ya tengamos muchas zonas como San Martín y Loreto en alto riesgo de desbordes o exceso de humedad”, lo que podría afectar a los cultivos si las precipitaciones continúan con la misma intensidad.

Pese a estos beneficios, el incremento de las lluvias también ha generado nuevos riesgos para el sector agrario. (Foto: CARE)
Además, las condiciones de alta humedad y temperaturas favorables han creado escenarios propicios para el desarrollo de plagas y enfermedades, como la mosca de la fruta en la costa y valles interandinos, así como la roya del café y otras afecciones en cultivos de la sierra. En el ámbito ganadero, las lluvias también han contribuido al incremento de la mortandad de crías y animales debilitados, especialmente alpacas, debido al bajo estado corporal con el que enfrentaron el inicio de la temporada lluviosa tras un prolongado periodo de escasez de alimento.
