La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas continúa impulsando el fortalecimiento del cultivo de plátano en 13 localidades del distrito de Río Tambo, en la provincia de Satipo, región Junín, mediante un proyecto de asistencia técnica especializada que beneficia a 418 familias asháninkas. La intervención es ejecutada por el gobierno local con financiamiento de Devida y busca consolidar el plátano como una alternativa económica lícita y sostenible.
El proyecto cuenta con una inversión de S/ 2 282 079, financiada por Devida en el marco del Programa Presupuestal Desarrollo Alternativo Integral y Sostenible (DAIS). La iniciativa se desarrolla durante un periodo de tres años y tiene como finalidad fortalecer las capacidades productivas de las familias beneficiarias mediante el cultivo de las variedades de plátano Isla y Bellaco.
Asistencia técnica
Como parte de la estrategia de acompañamiento técnico, especialistas realizan visitas personalizadas a las parcelas de los productores, brindando orientación en labores de poda, fertilización, control fitosanitario, cosecha y poscosecha. Estas acciones buscan mejorar el manejo agronómico y optimizar la productividad de los cultivos.
Asimismo, se implementan Escuelas de Campo para Agricultores (ECA), espacios de aprendizaje práctico orientados al fortalecimiento de capacidades técnicas y a la adopción de buenas prácticas agrícolas, con énfasis en una producción sostenible.

El proyecto beneficia a 418 familias asháninkas de 13 comunidades nativas del distrito de Río Tambo mediante asistencia técnica especializada para el cultivo de plátano. (Foto: Difusión)
La iniciativa beneficia directamente a 418 familias de 13 comunidades nativas, que cuentan con igual número de hectáreas en etapa de mantenimiento y producción. Además, se han establecido 13 hectáreas de parcelas demostrativas destinadas a la validación y difusión de tecnologías agronómicas.
Actualmente, las áreas instaladas en la primera etapa del proyecto se encuentran en fase de producción y las familias han iniciado las labores de cosecha. Los productos obtenidos ya se comercializan en mercados locales, contribuyendo a la generación de ingresos y al fortalecimiento de la economía familiar en la zona.
