Un nuevo reporte de la plataforma RAMI advierte que la minería de oro continúa generando deforestación en distintas zonas de la Amazonía peruana. A partir del análisis de imágenes satelitales de radar desarrollado por Conservación Amazónica (ACCA), el monitoreo correspondiente a enero de 2026 confirma nuevas alertas por deforestación dentro y fuera del corredor minero del sur del país, así como la presencia de zonas mineras activas en el centro amazónico.
Los principales focos identificados se concentran en cuatro espacios sensibles del sur amazónico: la Comunidad Nativa Arazaire, la Concesión Minera Bloqueada Pantaleón Quispe Suyo, la Reserva Nacional Tambopata y su zona de amortiguamiento. Además, el informe reporta nuevas áreas intervenidas en el río Magdalena, en Huánuco, donde la actividad minera alcanza más de diez hectáreas durante el mes evaluado.
Estos son los principales hallazgos:
Deforestación en territorios indígenas y áreas naturales protegidas
En la Comunidad Nativa Arazaire, las imágenes satelitales registraron un total de 54 alertas de deforestación por minería, que se traducen en 1.54 hectáreas de bosque perdido dentro de su territorio solo durante enero de este año.
Asimismo, dentro de la Concesión Minera Bloqueada Pantaleón Quispe Suyo, se contabilizaron 92 alertas de pérdida boscosa asociadas a actividad minera, con una reducción de cobertura forestal de 0.95 hectáreas. Una evidencia de que incluso áreas formalmente bloqueadas siguen sufriendo impactos ambientales por la actividad ilícita.
La Reserva Nacional Tambopata, un área natural protegida de alto valor biológico en Madre de Dios, es una vez más parte de este informe. RAMI detectó en un mes 42 alertas que representan 1.66 hectáreas de bosque afectado por minería, lo que pone en riesgo la integridad de este ecosistema.

Minería en la Zona de Amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata. (Hecho por ACCA)
Asimismo, en la Zona de Amortiguamiento (ZA) de la reserva se registraron 47 alertas de deforestación, que representan 1.65 hectáreas de bosque perdido durante enero. Estos datos evidencian la presión que la minería aurífera, como se conoce también a la minería de oro, viene ejerciendo sobre un espacio que fue creado (ZA) precisamente para proteger a la reserva de impactos externos.
Minería aurífera en cuencas fluviales claves
El informe muestra que los sectores ubicados en el río Malinowski, dentro y alrededor de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata, también presentan altas concentraciones de alertas de deforestación.
Por otro lado, en el centro de la Amazonía peruana, específicamente en la región Huánuco, se detectó actividad minera a lo largo del río Magdalena, donde varias zonas mineras y áreas de alteración terrestre suman una extensión total de 10.26 hectáreas afectadas por minería solo en enero de 2026.
Una imagen ilustra estas zonas mineras alrededor del río Magdalena, mostrando múltiples pozas y acumulaciones de material resultantes de la actividad extractiva.

Zonas Mineras en el río Magdalena en Huánuco. (Hecho por ACCA)
¿Qué es RAMI?
RAMI (Monitoreo de Minería Satelital con Imágenes de Radar) es una iniciativa del Observatorio de Minería Ilegal (OMI), un espacio especializado que reúne a la sociedad civil y expertos para monitorear el cumplimiento del marco legal, identificar amenazas y evaluar los impactos de la minería ilegal con el objetivo de prevenir y mitigar sus efectos socioambientales.
La plataforma RAMI permite monitorear de manera constante la minería de oro y la deforestación en la Amazonía. Gracias a imágenes satelitales, es posible detectar rápidamente nuevas infraestructuras y cambios en los bosques. Con ello se convierte en una herramienta clave para autoridades y organizaciones civiles que buscan frenar la minería ilegal.
A pesar de los esfuerzos de monitoreo, la presión minera continúa creciendo en distintos sectores de la Amazonía. Accede a los datos del mes de diciembre de 2025 aquí.
*Conoce más sobre la plataforma RAMI aquí.
