Al interior de Fuerza Popular en la región Junín, las tensiones no son nuevas. Sin embargo, en los últimos meses se han vuelto más visibles. La primera señal apareció en capturas de pantalla de un grupo de WhatsApp del partido.
El chat, que debía servir para coordinar entre militantes, terminó en una discusión con acusaciones entre integrantes del propio partido.
Filtran chats
La discusión comenzó como cualquier otra en un chat partidario. En medio del intercambio, un militante llamó «corrupto» a un candidato al Congreso del partido liderado por Keiko Fujimori. Lo que parecía una pelea más dentro del grupo terminó cuando el aludido decidió llevar el caso a los tribunales.
El episodio resulta sensible porque el partido arrastra un antecedente que aún pesa, el caso conocido como La Botica, en el 2018. En ese momento se filtraron conversaciones internas en las que, presuntamente, se coordinaban acciones polémicas, como proteger al exjuez César Hinostroza, atacar a fiscales o impulsar campañas de desprestigio.
Por eso, cada vez que se filtran nuevos chats, vuelven las comparaciones y las preguntas sobre cómo se manejan los asuntos internos del partido.
Además, la fisura ‘naranja’ es evidente cuando las acusaciones salen de los propios militantes. Según una fuente interna, en las bases de Junín existen disputas fuertes, reclamos por la lista al Parlamento, rivalidades locales y diferencias que se arrastran desde hace tiempo.
Salgado
En ese escenario ocurre este nuevo episodio. El docente y precandidato al Congreso por Junín, César Augusto Cuestas Meneses, presentó una querella por difamación agravada contra el militante simpatizante Ernesto Víctor Salgado Chuquillanqui.
De acuerdo con un simpatizante del partido, Salgado no es un militante cualquiera, sino sobrino de una dirigente nacional de Fuerza Popular. La denuncia fue presentada en febrero ante el Segundo Juzgado Penal Unipersonal de Huancayo.
Según Cuestas, Salgado publicó varios mensajes en el grupo de WhatsApp del partido en los que lo llamaba repetidamente “corrupto” y “delincuente”. Por ello solicita que se le imponga una pena de prisión, además del pago de días multa y una reparación civil de 600 mil soles por el daño, según sostiene, a su honor y reputación.
De acuerdo con la querella, los mensajes se difundieron entre octubre y diciembre de 2025 en un grupo llamado “Fuerza Popular”, donde participaban alrededor de 150 personas entre militantes, dirigentes y simpatizantes del partido en Junín.
En ese chat, Salgado, identificado con el usuario “ernestosalgado151”, habría escrito varios mensajes en los que acusaba a Cuestas de corrupción, de haberse apropiado de dinero, de plagiar una tesis académica y de ser un “sinvergüenza”.
Como suele pasar en estos chats, los mensajes no quedaron solo en eso. Fueron leídos, comentados y replicados por otros integrantes, lo que amplió la difusión de las acusaciones dentro del propio partido.
Las frases
Entre las frases presentadas como prueba aparecen estas:
- «Dile que pague al sinvergüenza de César Cuestas… tengo muchas pruebas y declaraciones de mucha gente que le dio dinero y del ing. Miguel Miguel cuando estaban en SEDAM. No quiero perjudicar a FP».
- «Un corrupto al Congreso. Daría pena».
- «Este hombrecillo plagió la tesis de Patricia Tubilla Casanova. Qué tipo desleal, cara dura».
- «Mañana es el día donde deben elegir a las personas más notables y honradas, porque el delincuente de César Cuestas Meneses está queriendo postular».

En otros mensajes, Salgado afirma incluso que posee pruebas y testimonios de otras personas. Sin embargo, sostiene que no presenta una denuncia formal porque tiene familia. Aun así, insiste en que Cuestas sería un «delincuente» que busca postular al Congreso.
Para Cuestas, el asunto va más allá de una discusión política o de simples opiniones dentro de un chat. En su querella sostiene que se trató de una campaña de desprestigio impulsada desde el interior del propio partido con el objetivo de afectar su candidatura.
También argumenta que el grupo de WhatsApp no era un espacio privado cualquiera. En él participaban dirigentes y militantes activos, por lo que las acusaciones tuvieron mayor alcance y terminaron afectando su imagen política. Por esa razón pide que el caso sea considerado como difamación agravada.

«Conflicto personal»
La demanda incluye además un pedido de reparación civil. Cuestas afirma que ha tenido que asumir gastos legales y que su reputación pública se ha visto afectada, algo que, según señala, también ha impactado en su entorno personal y familiar, especialmente en medio de su actividad política.
Como parte de las pruebas se presentaron capturas de pantalla de los mensajes, el testimonio de una integrante del grupo y una solicitud para que las operadoras telefónicas confirmen la titularidad de la línea utilizada por Salgado.
De manera informal, algunas fuentes del partido en Junín sostienen que se trata de un conflicto personal entre militantes. Aun así, el episodio vuelve a mostrar las fracturas internas que existen dentro del partido en la región.
Lea la nota original aquí o visita el medio HYTIMES.PE
