El Gobierno de Ecuador informó sobre la destrucción de 129 campamentos de minería ilegal en el Parque Nacional Podocarpus, ubicado en el sur del país, cerca de la frontera con Perú. La intervención fue ejecutada por las Fuerzas Armadas durante un operativo que se extendió por nueve días e incluyó bombardeos y acciones en terreno.
Según el reporte oficial, las operaciones permitieron además la destrucción de 94 bocaminas y 56 chancadoras empleadas en el procesamiento de oro. Estas infraestructuras formaban parte de un sistema organizado de extracción ilegal dentro del área protegida.
Operativos en tres sectores del parque
Las acciones se concentraron en los sectores San Luis, Dos Camas y La Aida, donde se había identificado la presencia de campamentos, maquinaria y otros componentes logísticos vinculados a la actividad minera ilegal.
En estos puntos también se decomisaron explosivos, municiones, herramientas industriales y equipos de comunicación. Entre los bienes incautados figuran radios, antenas de internet satelital y generadores eléctricos, utilizados para sostener operaciones en zonas de difícil acceso.

Afectación económica y recuperación de área
De acuerdo con el Gobierno ecuatoriano, el operativo permitió intervenir aproximadamente 130 hectáreas que habían sido ocupadas por la minería ilegal dentro del parque. Asimismo, se estimó una afectación económica cercana a los tres millones de dólares para los grupos que operaban en la zona.
Las autoridades señalaron que la intervención tuvo como objetivo desarticular las estructuras instaladas en el área protegida y reducir la presión sobre el ecosistema.
Presión sobre un área de alta biodiversidad
El Parque Nacional Podocarpus abarca más de 146.000 hectáreas en las provincias de Loja y Zamora Chinchipe, en una zona de transición entre los Andes y la Amazonía. Su rango altitudinal, que va de los 900 a los 3.600 metros, alberga una alta diversidad biológica.
En este espacio se registran entre 3.000 y 4.000 especies de plantas vasculares, así como 63 especies de orquídeas, de las cuales 25 se encuentran bajo alguna categoría de amenaza, según información del Ministerio de Ambiente.
Pese a su condición de área protegida, el parque había sido intervenido por actividades de minería ilegal orientadas a la extracción de oro. Este tipo de operaciones genera impactos como la deforestación y la contaminación de cuerpos de agua con metales pesados, entre ellos el mercurio.
Equipamiento y capacidad operativa
Durante la intervención se identificó el uso de equipamiento tecnológico y logístico de alta capacidad. Entre los elementos decomisados se encuentran antenas satelitales Starlink, radios de comunicación, chancadoras, generadores eléctricos, así como explosivos y municiones.
La presencia de estos equipos evidencia un nivel de organización que permite a los operadores mantener actividades continuas en zonas remotas dentro del área protegida.
El operativo se enmarca en las acciones del Estado ecuatoriano para enfrentar la expansión de la minería ilegal en zonas sensibles, en particular en territorios cercanos a la Amazonía y a la frontera con Perú.
