En un contexto donde el cierre de minas exige soluciones cada vez más creativas, integrales y sostenibles, el Perú podría estar a las puertas de un cambio de paradigma. Representantes del Centro de Investigación y Estudios Minero-Ambientales (CIEMAM) sostuvieron una mesa de trabajo con la entidad estatal surcoreana KOMIR para explorar oportunidades de cooperación técnica orientadas a dar una segunda vida a la infraestructura minera inactiva en el país.
El «milagro» de la cueva de Gwangmyeong
Durante el intercambio de experiencias, el protagonismo recayó en el emblemático caso de la Gwangmyeong Cave en Corea del Sur. Esta iniciativa, liderada por KOMIR, logró el hito de transformar una antigua mina abandonada en un vibrante complejo turístico y cultural. Hoy en día, este espacio no solo ha remediado su impacto ambiental histórico, sino que genera un importante dinamismo económico y atractivo social.
Más allá de los resultados estéticos o turísticos, la lección fundamental de la experiencia asiática es el enfoque estratégico: entender que, con planificación estructurada, decisión y el acompañamiento técnico adecuado, un pasivo ambiental puede convertirse en una valiosa oportunidad de desarrollo.

La provincia de Hualgayoc se perfila como el escenario para un proyecto piloto que combine rehabilitación ecológica con una visión productiva y comunitaria a largo plazo. (Foto: Difusión)
Hualgayoc: El escenario para el piloto peruano
A partir de este ejemplo internacional, ambas instituciones coincidieron en que el Perú cuenta con las condiciones necesarias para avanzar hacia modelos similares, siempre que se adapten a la compleja realidad normativa y territorial del país.
La mirada inicial está puesta en la provincia de Hualgayoc, en la región Cajamarca. En esta zona, el CIEMAM viene desarrollando un arduo trabajo de campo, gestionando de manera directa y voluntaria diversos pasivos ambientales mineros. Esta experiencia acumulada durante años sienta las bases para impulsar un proyecto piloto pionero que combine la indispensable rehabilitación ecológica con una visión productiva y comunitaria.
Un cambio de visión territorial
La propuesta bilateral apunta a revolucionar la forma en que el Estado y el sector privado conciben el final de la vida útil de una operación extractiva. El objetivo es trascender el cierre técnico tradicional —enfocado únicamente en la contención y mitigación— para empezar a pensar en el territorio a largo plazo. Esto implica la incorporación de componentes educativos, culturales y económicos que permitan generar valor y bienestar para las poblaciones aledañas mucho después de que se haya extraído el último mineral.
Como parte de los siguientes pasos en esta naciente cooperación, KOMIR ha manifestado un firme interés en visitar las instalaciones del CIEMAM en Cajamarca. Esta inspección en terreno permitirá a los especialistas coreanos conocer directamente el entorno andino y evaluar cómo podría estructurarse un proceso de orientación técnica especializada. De concretarse y avanzar esta iniciativa, el país daría un paso histórico, transformando la pesada carga de los pasivos ambientales en una auténtica oportunidad de reactivación territorial.
