La educación pública en Huánuco atraviesa una crisis profunda que, según advierten docentes con funciones jerárquicas, no estaría siendo atendida con la urgencia necesaria por las autoridades del sector. Tres educadores, que pidieron mantener sus identidades en reserva, realizaron un análisis crítico de la realidad educativa regional, señalando responsabilidades compartidas entre el Estado, las instituciones educativas y las familias.
Uno de los principales problemas identificados es la alta demanda de matrículas en las instituciones educativas públicas de mayor tamaño. Cada año, cientos de estudiantes quedan fuera del sistema escolar debido a la insuficiencia de vacantes, situación que afecta principalmente a familias en condición de pobreza y pobreza extrema que no pueden acceder a colegios privados.
La sobrepoblación en las aulas agrava este panorama. Aunque los ambientes están diseñados para albergar a un número reducido de estudiantes, la presión por atender la demanda hace que se concentren más escolares de los recomendados, lo que dificulta la aplicación de metodologías pedagógicas modernas y personalizadas.
Como consecuencia, solo una parte de los estudiantes logra alcanzar los aprendizajes esperados. Un grupo avanza de manera autónoma, otro lo hace gracias al esfuerzo adicional de los docentes, mientras que cerca del 40 % muestra desinterés, problemas de disciplina y un bajo compromiso con su formación académica, lo que repercute directamente en los resultados educativos.

En la DRE Huánuco, por ejemplo, más del 90 % del personal cumple funciones administrativas, mientras que el 10 % se dedica directamente a la mejora pedagógica. (Foto: Difusión)
Gestión educativa y rol de las instituciones
Los docentes también cuestionan el currículo escolar, los materiales educativos y los sistemas de evaluación implementados por el Ministerio de Educación, al considerar que no responden a la realidad local ni fueron construidos con la participación de los profesores. A ello se suma la falta de psicólogos en los colegios, pues en muchos casos un solo profesional debe atender a miles de estudiantes, y en la mayoría de las instituciones este servicio simplemente no existe.
En cuanto a la gestión administrativa, señalan que tanto el Ministerio de Educación como la Dirección Regional de Educación (DRE) y las UGEL se han convertido en estructuras altamente burocráticas. En la DRE Huánuco, por ejemplo, más del 90 % del personal cumple funciones administrativas, mientras que el 10 % se dedica directamente a la mejora pedagógica. Situación similar ocurre en la UGEL Huánuco, donde los especialistas son pocos y su labor se mide por metas numéricas y visitas breves, más que por resultados educativos.
Otro punto crítico es la Ley de la Carrera Pública Magisterial. Si bien esta norma buscaba fortalecer la meritocracia, los docentes sostienen que las diferencias salariales no se reflejan necesariamente en una mejora del desempeño en aula ni en un mayor compromiso con la calidad educativa, salvo algunas excepciones.
Disciplina, familias e infraestructura
Finalmente, los educadores advierten que la falta de involucramiento de muchos padres de familia, sumada al rol de instituciones como el Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo, ha debilitado la autoridad docente frente a casos de indisciplina escolar. A ello se agregan las deficiencias en infraestructura, mobiliario y equipamiento, con aulas que no cumplen las condiciones pedagógicas mínimas, lo que termina afectando el proceso de enseñanza-aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes.
