Durante años, para muchas familias de las zonas altoandinas y amazónicas de Huánuco, acudir a un establecimiento de salud no era la primera opción. Las creencias ancestrales y la confianza en curanderos y parteras tradicionales marcaban la atención de la salud, generando una brecha cultural que limitó el acceso oportuno a servicios sanitarios formales.
Esa realidad empieza a cambiar. Tras un proceso de 16 meses, cuatro establecimientos de la Red de Salud Leoncio Prado obtuvieron la certificación como Establecimientos de Salud con Pertinencia Cultural, reconocimiento otorgado por el Ministerio de Salud (MINSA) que acredita una atención respetuosa de la identidad cultural de los pueblos originarios.
Proceso de certificación en zonas de difícil acceso
En una primera etapa, en noviembre de 2025, los establecimientos de San Buenaventura, Huacrachuco y Cholón, ubicados en la provincia de Marañón, superaron una evaluación técnica rigurosa y alcanzaron la certificación. Posteriormente, el centro de salud Supte San Jorge, en la provincia de Leoncio Prado, completó el proceso, consolidando el modelo intercultural en ambas jurisdicciones.
Las evaluaciones estuvieron a cargo de especialistas de la Dirección de Salud de Pueblos Indígenas del MINSA, con el acompañamiento de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Huánuco. Los equipos técnicos se desplazaron a localidades situadas a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, enfrentando rutas accidentadas y condiciones geográficas complejas.
Las inspecciones presenciales verificaron el cumplimiento de criterios técnicos y culturales establecidos en la normativa. Algunos establecimientos alcanzaron el puntaje máximo de 100 sobre 100, reflejando la preparación del personal de salud y el trabajo articulado con las comunidades.
Atención con enfoque cultural y saberes tradicionales
La certificación reconoce que los establecimientos respetan las lenguas originarias, las cosmovisiones locales y los saberes tradicionales, integrándolos con la medicina científica y los protocolos de salud vigentes. Este enfoque fortalece la comunicación entre el personal de salud y los usuarios, y promueve la participación activa de agentes comunitarios.
Entre los avances más significativos destaca la implementación del parto vertical en ambientes acondicionados, que permite a las gestantes estar acompañadas por parteras tradicionales o familiares, bajo supervisión médica. Asimismo, se incorporó el uso supervisado de plantas medicinales mediante biohuertos comunitarios, como un primer alivio seguro y culturalmente aceptado.

La acreditación, regulada por la Directiva N.° 261-MINSA/2019/DGIESP, representa un paso clave en la mejora del acceso a la salud y la reducción de la morbimortalidad en poblaciones rurales e indígenas. Con cuatro establecimientos certificados, Huánuco se perfila como un referente regional en salud intercultural, demostrando que el respeto a la identidad cultural es esencial para una atención más efectiva, segura y humana.


