El casco urbano de Iquitos presenta una situación crítica frente al incremento de las temperaturas superficiales. Un estudio del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) identificó que más del 90 % de la ciudad registra la categoría “muy caliente” de isla de calor superficial, vinculada principalmente al uso extendido de asfalto, concreto y techos metálicos oxidados.
La investigación, iniciada en 2025, abarca zonas urbanas, periurbanas y rurales, y emplea herramientas de teledetección, drones e inteligencia artificial. Los primeros resultados evidencian un incremento sostenido de la temperatura en la ciudad, con posibles efectos adversos sobre la salud y la calidad de vida, especialmente en adultos mayores y niños menores de cinco años.
Materiales urbanos y aumento del calor
El análisis técnico señala que las áreas con mayor densidad de infraestructura concentran las temperaturas más elevadas. En contraste, en zonas con vegetación y presencia de sombra, el calor superficial disminuye de forma notable, lo que refuerza la importancia de los espacios verdes en el entorno urbano.
El equipo del IIAP también evaluó la composición de la vegetación en calles de Iquitos y Punchana. Se identificó que cerca de tres cuartas partes de los árboles y plantas corresponden a especies introducidas, principalmente palmeras y ficus. Esta predominancia reduce la diversidad vegetal y limita beneficios ambientales como una mayor provisión de sombra y mejores condiciones para la fauna local.

Se identificó que cerca de tres cuartas partes de los árboles y plantas corresponden a especies introducidas, principalmente palmeras y ficus. (Foto: IIAP)
Para medir el flujo vehicular, los investigadores aplicaron un algoritmo de inteligencia artificial. Los resultados preliminares indican que el tráfico no muestra una influencia directa en la temperatura ambiental. El análisis, sin embargo, revela una alta presencia de motocicletas y motocarros en zonas urbano-rurales, junto con una baja cobertura de transporte público.
El calor disminuye fuera del centro urbano
Los análisis espaciales muestran que la intensidad del calor superficial se reduce de manera progresiva a partir de los 16 kilómetros del centro urbano, donde la temperatura retorna a rangos considerados normales. Este patrón confirma que el fenómeno se concentra en áreas con mayor densidad de infraestructura y menor cobertura vegetal.
Para 2026, el IIAP ampliará el estudio a Pucallpa y Tarapoto. El plan contempla la captura de imágenes térmicas, un inventario de vegetación urbana y mediciones microclimáticas de temperatura y humedad. Con esta información, se busca generar evidencia técnica que respalde la promoción de infraestructura verde y una mejor planificación urbana en la Amazonía peruana.
