En medio de la actual situación energética local, el Consorcio Camisea informó que continuó despachando Gas Licuado de Petróleo (GLP) sin incrementar su precio en la planta de Pisco, pese al escenario internacional que influye en el costo de este combustible.
A través de un comunicado, la empresa señaló que el GLP, a diferencia del gas natural, está sujeto a las variaciones del mercado internacional, debido a que el Perú también importa este recurso. En ese contexto, explicó que el precio final que pagan los usuarios no depende únicamente de la producción.
El peso de la cadena de comercialización
Uno de los principales factores en la formación del precio del balón de gas es la cadena de distribución. Tras salir de la planta de producción, el GLP pasa por distintos actores, como mayoristas, plantas envasadoras y distribuidores, antes de llegar al consumidor final.
De acuerdo con la información presentada por la empresa, aproximadamente el 76% del precio final del balón de gas está compuesto por los costos de comercialización, además de impuestos como el IGV, el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE) y regalías.

En contraste, la producción del GLP representa cerca del 24% del precio final, lo que evidencia que el mayor peso recae en los eslabones posteriores de la cadena.
Diferencias entre GLP y gas natural
El consorcio también recordó que el balón de gas de uso doméstico contiene GLP, un combustible distinto al gas natural. Mientras este último tiene un precio más regulado, el GLP se rige por dinámicas de mercado internacional, lo que explica su mayor volatilidad.
Esta diferencia resulta clave para entender por qué el precio del balón puede variar, incluso si los productores mantienen estables sus tarifas en planta.
Aclaraciones frente al alza de precios
Ante la percepción de incrementos en el precio del GLP en el mercado, Camisea precisó que no ha aplicado alzas en sus precios. Según indicó, cualquier variación en el costo al consumidor responde a factores vinculados a la cadena de comercialización y a condiciones externas.
En esa línea, recordó que los ciudadanos pueden consultar los precios del GLP a nivel nacional mediante la aplicación “Facilito”, herramienta que permite ubicar puntos de venta y comparar tarifas.
Un mercado influido por factores externos
El escenario descrito pone en evidencia que el precio del balón de gas no depende de un solo actor, sino de una cadena compleja influenciada por el mercado internacional, los costos logísticos y la estructura de distribución.
En un contexto de crisis energética, estos elementos adquieren mayor relevancia, ya que determinan el impacto final en los hogares, donde el GLP continúa siendo uno de los principales combustibles de uso cotidiano.
