Loreto: Detectan 36 infraestructuras mineras operando en el río Nanay en solo un mes

Las imágenes satelitales evidencian que varias de estas infraestructuras se ubican cerca de la ribera y en zonas de acumulación de sedimentos, asociadas a la extracción de oro.

En uno de los puntos analizados se identificó un conjunto de cinco dragas operando muy próximas entre sí. (Foto referencial: FCDS Perú)

Un nuevo reporte de la plataforma RAMI confirma que la minería de oro sigue avanzando en distintas zonas de la Amazonía peruana. A partir del análisis de imágenes satelitales de radar desarrolladas por Conservación Amazónica (ACCA), el monitoreo de febrero de 2026 muestra nuevas áreas donde el bosque ha sido afectado, tanto dentro como fuera del corredor minero del sur del país, así como la presencia de infraestructuras mineras en el norte amazónico.

Los principales hallazgos se ubican en cuatro zonas sensibles del sur amazónico como la Reserva Nacional Tambopata, la Comunidad Nativa Shiringayoc, la zona de amortiguamiento de la reserva y la concesión minera bloqueada Raúl Trinidad Farfán Yépez. En todos estos lugares, las imágenes muestran señales recientes de minería y pérdida de bosque asociada a la extracción de oro.

Impactos dentro y alrededor de Tambopata

Dentro de la Reserva Nacional Tambopata, área natural protegida situada en Madre de Dios, el sistema registró 23 nuevas alertas de deforestación por minería durante febrero, que representan una pérdida de 3.01 hectáreas de cobertura forestal.

El impacto también se extiende a la zona de amortiguamiento (ZA) de la reserva, donde se detectaron 94 alertas que representan la pérdida de 4.87 hectáreas de bosque. Este espacio cumple una función clave de protección indirecta del área natural protegida, al actuar como una barrera frente a presiones externas. Sin embargo, continúa siendo uno de los sectores más vulnerables ante el avance de la minería aurífera.

El análisis espacial también muestra que los sectores ubicados entre los ríos Inambari y Malinowski concentran los niveles más altos de alertas. Estas zonas, que abarcan la zona de amortiguamiento y sectores dentro de la propia reserva, evidencian patrones de expansión minera en corredores estratégicos.

Imagen 01: Minería en la Reserva Nacional Tambopata

Afectación en territorio indígena y concesiones

En la Comunidad Nativa Shiringayoc, RAMI identificó 12 alertas que implican la pérdida de 0.93 hectáreas de bosque. Aunque la superficie afectada es menor en comparación con otros sectores, su ubicación dentro de territorio indígena refuerza las preocupaciones sobre los impactos sociales y ambientales de estas actividades.

Por otro lado, en la concesión minera bloqueada Raúl Trinidad Farfán Yépez se registraron 31 alertas, con una pérdida de 0.5 hectáreas de cobertura forestal. La presencia de actividad minera en una concesión que cuenta con restricciones plantea interrogantes sobre el control y la fiscalización en estos espacios.

Nuevos focos en el norte amazónico

En el norte de la Amazonía peruana, en Loreto, el monitoreo detectó 36 infraestructuras mineras a lo largo del río Nanay durante febrero. Este hallazgo confirma que la actividad aurífera sigue presente en una cuenca clave para el abastecimiento de agua de las comunidades y la biodiversidad.

Las imágenes satelitales muestran grupos de dragas ubicadas cerca de las riberas y en zonas donde se acumulan sedimentos, áreas donde suele concentrarse la extracción de oro. En uno de los puntos analizados, por ejemplo, se identificó un conjunto de cinco dragas operando muy próximas entre sí.

Solo en enero de este año RAMI identificó 110 infraestructuras mineras en el río Marañón en Loreto. Conoce más aquí.

¿Qué es RAMI? 

RAMI (Monitoreo de Minería Satelital con Imágenes de Radar) es una iniciativa del Observatorio de Minería Ilegal (OMI), un espacio especializado que reúne a la sociedad civil y expertos para monitorear el cumplimiento del marco legal, identificar amenazas y evaluar los impactos de la minería ilegal con el objetivo de prevenir y mitigar sus efectos socioambientales.

La plataforma RAMI permite monitorear de manera constante la minería de oro y la deforestación en la Amazonía. Gracias a imágenes satelitales, es posible detectar rápidamente nuevas infraestructuras y cambios en los bosques. Con ello se convierte en una herramienta clave para autoridades y organizaciones civiles que buscan frenar la minería ilegal.

A pesar de los esfuerzos de monitoreo, la presión minera continúa creciendo en distintos sectores de la Amazonía. Accede a los datos del mes de enero aquí.

*Conoce más sobre la plataforma RAMI aquí.




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