El Gobierno peruano oficializó la creación del Área de Conservación Regional Huamantanga y Chorro Blanco, un nuevo espacio natural protegido ubicado en la provincia de Jaén, en la región Cajamarca. La medida, establecida mediante el Decreto Supremo N.° 004‑2026‑MINAM, busca preservar ecosistemas clave y asegurar la disponibilidad de agua para más de 116 mil personas que dependen de estas fuentes hídricas.
El área protegida abarca 14 022 hectáreas de bosques montanos y zonas de cabecera de cuenca que cumplen un papel fundamental en la regulación del ciclo hídrico. En este territorio nacen y se alimentan importantes afluentes que abastecen de agua a comunidades rurales y a la ciudad de Jaén, donde la disponibilidad del recurso resulta vital para el consumo humano y las actividades productivas.
Protección del agua y de los ecosistemas
La nueva área de conservación resguarda las cabeceras de las cuencas de los ríos Huayllabamba, Miraflores y Amojú, fundamentales para el abastecimiento de agua en la zona. Estos ecosistemas naturales permiten almacenar y liberar el recurso de manera gradual, contribuyendo a mantener el caudal de los ríos y a reducir los efectos de las sequías o lluvias intensas.
Además de su importancia hídrica, el territorio posee una notable biodiversidad y alberga paisajes de alto valor escénico, entre ellos las cataratas Chorro Blanco, Santa Fe y San Andrés, que representan un potencial para el desarrollo de actividades turísticas sostenibles vinculadas a la naturaleza.

La creación de esta área fue impulsada por el Gobierno Regional de Cajamarca, con el acompañamiento técnico del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y del Ministerio del Ambiente del Perú. El proceso incluyó la participación de comunidades locales y autoridades, quienes respaldaron la propuesta como una estrategia para proteger los recursos naturales y garantizar su aprovechamiento sostenible.
Con esta nueva área de conservación regional, Cajamarca alcanza cinco espacios naturales bajo esta categoría, fortaleciendo su red de territorios destinados a la protección de ecosistemas estratégicos. La medida también busca contribuir a la seguridad hídrica y a la sostenibilidad de actividades agrícolas importantes para la economía local, como el cultivo de café y palta en la provincia de Jaén.
