Las intensas precipitaciones pluviales registradas el pasado 19 de febrero y el 20, han sumergido a Arequipa en una crisis de infraestructura y ayuda humanitaria que ya cobró la vida de dos personas y deja a más de 2,300 ciudadanos afectados en toda la provincia.
Ante la magnitud de los daños, el alcalde provincial, Víctor Hugo Rivera, ha solicitado formalmente al Ejecutivo la declaratoria de emergencia para 20 distritos, estimando que se requieren al menos 40 millones de soles para labores de rehabilitación.
Yanahuara: 1,500 afectados y vehículos arrastrados
El desborde de la torrentera El Chullo causó estragos sin precedentes en este distrito tradicional. Los reportes oficiales indican más de 1,500 personas afectadas. La fuerza del agua y el lodo en zonas como la calle El Grande y la urbanización Buena Vista arrastró al menos 20 vehículos, dejando las vías bloqueadas por sedimentos.
Como ejemplos, una bodega recientemente inaugurada de la sepora María, quedo con un metro de lodo. Y el gimansio Power Fit, ubicado detrás de la Policía de Tránsito, perdió todos sus equipos y parte de la infraestructura, pues fue impactado directamente por la correntada.
El alcalde Sergio Bolliger salió al frente de las críticas por una presunta respuesta tardía, mientras los vecinos realizaban esfuerzos denodados por retirar el lodo de sus viviendas con herramientas propias.
Cayma: Viviendas inundadas y centros de salud colapsados
En el distrito de Cayma, el balance es desolador: más de 220 viviendas inundadas y 13 kilómetros de vías urbanas severamente dañadas. Los sectores de la parte alta, como Palpata, Villa Continental y Los Ángeles, quedaron prácticamente sepultados bajo toneladas de escombros y lodo.
La emergencia no perdonó la infraestructura pública, afectando los centros de salud de La Tomilla y Rafael Belaunde, lo que complica la atención médica en plena crisis. El alcalde Juan Carlos Linares denunció la demora en la llegada de apoyo del COER y la escasez de maquinaria pesada para atender los múltiples frentes de trabajo.
José Luis Bustamante y Rivero: desborde en Los Incas
El ingreso de la torrentera Los Incas generó alarma en este distrito, afectando directamente a las viviendas y calles colindantes a la Universidad Continental. El lodo alcanzó sectores críticos como la avenida Cultura Chimú, el óvalo Dolores y las cercanías del centro poblado Veracruz.
Las cuadrillas municipales, con apoyo del Ejército, lograron retirar cerca de 100 toneladas de escombros. Se reportó el caso de una familia que perdió la totalidad de sus bienes muebles y electrodomésticos, mientras se distribuían sacos terreros en urbanizaciones vulnerables como Fecia y Alameda El Sol.
Reclamos al gobernador regional
Mientras los distritos intentaban salir del fango, el gobernador Rohel Sánchez enfrentó duras críticas de la población y de exautoridades como Yamila Osorio por su decisión de viajar a Camaná para un acto protocolar en plena emergencia. «Es lamentable que la primera autoridad sea ajena al dolor de los arequipeños», señaló el consejero César Huamantuma, ante la falta de un liderazgo decidido en la conducción de las intervenciones.
Con pronósticos que indican la continuidad de las lluvias intensas, Arequipa permanece en alerta máxima, a la espera de que el gobierno nacional agilice los recursos necesarios para evitar nuevas tragedias.

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