Un total de 25 animales de fauna silvestre fueron rescatados de una propiedad ubicada cerca de la carretera que conduce a la laguna Cashibococha, distrito de Yarinacocha, en la ciudad de Pucallpa, donde eran mantenidos en condiciones precarias para su exhibición, en lo que sería un presunto zoológico ilegal.
Entre los animales recuperados se encuentran guacamayos, monos y tortugas, especies que habrían sido extraídas de su hábitat natural y mantenidas durante varios años en pequeñas jaulas improvisadas, sin las condiciones mínimas para su bienestar.
Operativo conjunto y hallazgo de armas
El rescate se realizó durante un operativo conjunto entre la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y la Policía Nacional del Perú, tras detectar la tenencia ilegal de fauna silvestre en el inmueble.
La propiedad intervenida pertenece al empresario Juan Simón Mendoza, quien habría acondicionado el lugar para recibir visitantes. Así mismo, las autoridades lograron identificar a los hermanos Sergio y René Sandoval, quienes presuntamente se desempeñaban como responsables del cuidado del predio intervenido y no contaban con la autorización necesaria para mantener a las especies silvestres. Además, se incautaron dos escopetas que quedaron bajo investigación.

«Como estos animales lastimosamente han sido criados y alimentados por las personas, ya no se pueden liberar», explica Paolo Souza, médico veterinario. (Foto: FEMA)
Según la información recogida, varios de los animales llevaban entre dos y tres años en cautiverio, lo que explicaría su alto nivel de acostumbramiento al contacto humano. «Como estos animales lastimosamente han sido criados y alimentados por las personas, ya no se pueden liberar. Se les va a buscar una custodia temporal, esperamos un mejor lugar donde nos puedan recibir estos animales», explica Paolo Souza, médico veterinario.
Cuarentena y llamado a la población
Actualmente, los animales rescatados se encuentran en cuarentena, donde reciben evaluaciones veterinarias para determinar su estado de salud. Posteriormente, serán trasladados a un centro de custodia temporal o refugio especializado que garantice su cuidado permanente.
Finalmente, reiteraron el llamado a la ciudadanía a no comprar ni mantener animales silvestres como mascotas, y a denunciar su venta o tenencia ilegal, prácticas que fomentan el tráfico de fauna y afectan gravemente la biodiversidad amazónica.
