El Santuario Histórico Bosque de Pómac, considerado el corazón verde de la región Lambayeque, conmemoró este 20 de enero el décimo séptimo aniversario de su recuperación, un hito que marcó un antes y un después en la conservación del patrimonio natural del Perú. La ceremonia, realizada en el Centro de Interpretación del área protegida, reunió a autoridades locales, regionales y nacionales para recordar la operación que en 2009 permitió restituir al Estado más de 1700 hectáreas que habían sido invadidas ilegalmente, transformando un ecosistema de bosque seco en terrenos de cultivo.
El acto inició con las palabras de Sirley Bernabé Orellano, jefa del Santuario Histórico Bosque de Pómac, quien calificó la fecha como el recuerdo de la «acción más heroica» en la historia de las áreas naturales protegidas. Durante su discurso, rindió un sentido homenaje a los suboficiales de la Policía Nacional del Perú, Carlos Alberto Peralta Padilla y Fernando Hidalgo Ibarra, quienes ofrendaron sus vidas durante el desalojo que contó con el apoyo de 1500 efectivos. Bernabé destacó que, gracias a ese sacrificio y al trabajo de restauración, el santuario hoy ostenta la Jerarquía 4, la máxima distinción turística en el país, y se encuentra en proceso de nominación ante la UNESCO como Patrimonio Mundial Mixto.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la suscripción de un acuerdo interinstitucional entre la Jefatura del Santuario y la Municipalidad Distrital de Pacora. El alcalde distrital, José Luis Sipión Bornaz, resaltó la importancia estratégica de esta alianza, señalando que Pacora ofrece el acceso más rápido y seguro al bosque, incluso en temporadas de lluvias, gracias a su vía pavimentada. La autoridad edil hizo un llamado al sector privado para invertir en la zona, subrayando que el turismo es la «industria sin chimeneas» capaz de generar ingresos sostenibles para la población local mientras se conservan los recursos.

La ceremonia reunió a autoridades locales, regionales y nacionales para recordar la operación que en 2009 permitió restituir al Estado más de 1700 hectáreas que habían sido invadidas ilegalmente, transformando un ecosistema de bosque seco en terrenos de cultivo. (Foto: Minam)
El evento también sirvió de plataforma para fortalecer la gestión participativa del área. El presidente ejecutivo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), José Carlos Nieto Navarrete, lideró la entrega de equipamiento vehicular a las organizaciones locales que actúan como aliados estratégicos. Se donó una camioneta a la Asociación de Productores Apícolas «La Zaranda», tres motocicletas a la Asociación de Apicultores «Lorenzo Vidaurre – Apilovisa» y una motocicleta a la Asociación de Promotores Turísticos «Aprotur», con el fin de mejorar su logística y competitividad en el mercado. Nieto Navarrete enfatizó que la conservación no es un obstáculo, sino una oportunidad de desarrollo, y que las áreas protegidas deben generar beneficios tangibles para las poblaciones que las habitan y cuidan.
El cierre de la ceremonia estuvo a cargo de Flerida Saavedra López, gobernadora regional encargada de Lambayeque, quien definió al Bosque de Pómac como un símbolo de identidad, resistencia y esperanza para la región. En su alocución, la autoridad regional subrayó que defender este ecosistema no es solo una tarea ambiental, sino una responsabilidad moral e histórica, recordando que este bosque seco ecuatorial es el más denso del planeta y alberga una biodiversidad única, así como la memoria viva de la cultura Sicán. La gobernadora reafirmó la disposición del gobierno regional para trabajar de puertas abiertas y articuladamente con todos los actores involucrados en la protección de este patrimonio.
