domingo 23, junio 2024

Joel Calero y Miguel Barreda: «hay un ataque sistemático y organizado contra el cine peruano y mucha ignorancia»

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El cine representa para sus creadores una forma de visibilizar culturas, contextos, historias individuales y colectivas, y desde hace varias décadas los cineastas peruanos desarrollan grandes esfuerzos para concretar sus proyectos audiovisuales.

Los criterios o las normativas con las que Ministerio de Cultura otorga estímulos a la producción y difusión audiovisual, así como otorgan incentivos monetarios a la literatura, las artes escénicas, entre otros, han sido cuestionados desde el Congreso de la República. Hay varios proyectos de ley para establecer ciertos criterios de censura para el otorgamiento de estímulos.

Para hablar acerca de los estímulos a la producción y difusión audiovisual del cine, la Red de Medios Regionales del Perú conversó con Joel Calero, director de la película “La piel más temida” y Miguel Barreda director de varios films entre ellos “Redención” que hace unos meses estuvo en cartelera.

Miguel Barreda: “Son estímulos concursables”

El director Miguel Barreda aclaró que se trata de un sistema de estímulos concursables, pues muchas personas piensan que el Ministerio de Cultura los otorga de manera discrecional. Nos es que llama a un par de amigos o conocidos y les dice “tengo plata para hacer películas, pásame tu guion y yo te doy plata”, dice.

“Felizmente en la dirección del audiovisual y en el Ministerio de Cultura nunca ha sucedido. Son concursos públicos a los que se presentan decenas, en algunos casos centenares de proyectos que luego son evaluados por un jurado independiente y otorgan estos fondos a los proyectos ganadores”, declaró.

Miguel Barreda, director de cine

En nuestro país, la industria cinematográfica está gestando sus bases a través de esos símbolos y generan empleo, dado que en una película trabajan entre 40 a 60 personas, según la magnitud de la producción, añadió.

“Mucha gente cree que nosotros los directores o los productores nos ‘embolsicamos’ un montón de plata o hacemos una película y después nos vamos a Miami o nos compramos casas en Miami, nos compramos relojes Rolex o compramos vehículos del año, pero lamentablemente no es así”, comentó.

Por último, Barreda indicó que este sistema tiene una gran virtud, dado que, dentro de unos años, se podrá decir que esas películas eran los síntomas de la sociedad en la que nacieron.

Joel Calero: El valor del cine está en las historias

Para Joel Calero, al hablar de cine hablamos de la visibilización de las historias y colores. Si bien desde el punto de vista económico existe un rédito positivo, ese no es el aspecto fundamental, el aspecto fundamental, que tiene que ver con la sostenibilidad de la cultura concreta, es que muestre las historias.

“El cine son dos cosas: una ventana y un espejo. Es una ventana que permite visibilizar otras realidades y como espejo podemos vernos a nosotros mismos”.

Joel Calero, director de cine

Concuerda que el valor del cine y el valor del arte está en la posibilidad de hacer aprendizajes significativos y concretos sobre la identidad, el país, la sociedad. Incluso el hecho de que una película genere revuelo, visualiza la existencia de sectores ideológicos en el país.

¿Qué deberían hacer nuestras autoridades?

A su turno, Joel Calero, sostuvo que se debe desechar la idea de que el volumen de ventas no implica calidad. Por lo que debemos tener conciencia de que hay un interés gubernamental y de ciertos sectores ideados para destruir la cultura y ante una destrucción se deben generar oposiciones.

“Hay un ataque sistemático y organizado, no es casual. Empezó con la congresista Tudela. Entonces lo que hay que hacer desde la cultura, es responder con vigor a estos cuestionamientos y a estas ignorancias. Cuestionaba el cine regional, porque decía que era producto de una discriminación positiva, a ellos les parecía que no podía favorecerse”, manifestó.

¿Se debe incrementar el estímulo?

Consultado sobre si este estímulo del Ministerio de cultura se debería incrementar, Calero Gamarra refirió que sí, pero lejos de eso, lo quieren suprimir. Lamentó que no existan fuentes financieras y solo esté el fondo del Ministerio de Cultura.

“Son películas que si uno las mira en paquete, no generan una rentabilidad. Son películas que de ninguna manera podrían hacerse sin estos estímulos económicos, que dan una valoración y comprensión de que, si no se hiciera eso, desaparecerían ciertos cines”, detalló.

Las autoridades no saben de cine

A esto, Barreda Delgado añadió que las autoridades pretenden legislar sobre la cinematografía. Desde octubre del año pasado hay como 6 o 7 proyectos de Ley de todas las bancadas. Y cuando uno lee esos proyectos, se da cuenta de que no saben cómo se hace una película. Y no saben lo que implica la producción cinematográfica, dijo.

“No van al cine a ver películas que se hacen en Perú y creo que tampoco van a ver otro tipo de películas. Entonces eso es preocupante», añadió.

«Haciendo una autocrítica, como comunicadores, debemos hacer un trabajo más detallado. Decirles, señores, hay una cosa que se llama cultura, que se llama cine nacional y hay una cosa que son nuestras películas”, cuestionó.

Miguel Barreda, director de cine

Buscan censurar y prohibir

Joel Calero precisó que existe una vocación para prohibir, censurar y, lo peor de todo, es que la ministra de Cultura cae en el juego. Esto, porque dice que va a reorganizar los estímulos económicos generando la participación de las partes involucradas.

“Hay un ejercicio orquestado de censura, no es casual que los proyectos sean del fujimorismo, de Renovación Popular, de la congresista Tudela. Y todos tienen una ignorancia tremenda y unas ganas de querer poner cerrojos a la creación”, dijo.

Joel Calero, director de cine

Comentó que, ante este deseo de generar censura, tiene que haber una respuesta organizada y concreta. Ya que todo estudiante de comunicación audiovisual del país está siendo afectado por estas pretensiones de destruir la ley de cine.

Fuentes de inspiración

En el caso de Joel Calero, quien nació en Huancayo y es director de “La piel más temida”, su principal fuente de inspiración son sus propias raíces andinas.

“Muchos de nosotros en muchas películas no hemos ganado literalmente ni un sol, no cobramos un sueldo y dedicamos nuestra mejor energía. Estar ocho años detrás de un proyecto, porque es algo que te toca. Una obsesión o una necesidad creativa que no pasa por el lado económico de ninguna manera”.

Joel Calero, director de «La piel más temida»

Miguel Barreda, por su parte, habló de la necesidad de expresar otras preocupaciones de la sociedad a través del cine, de «algo que molesta, conmueve o preocupa y muchas veces tiene que ver con la experiencia personal».

“Casi todas mis películas son autobiográficas, en el sentido que son cosas que me han sucedido a mí como ser humano. O me afectan como ser humano. Es un punto de partida usual, de hacer algo rentable. Como con la película Redención, que estrenamos el año pasado en los cines de Arequipa y Lima, en la que tratamos el abuso contra la mujer y el embarazo no deseado”, manifestó.

 

 

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