martes 25, junio 2024

Jesús Camacho: El cacao en manos de jóvenes asháninkas

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Jesús Camacho es un joven asháninka de 20 años que creció rodeado por la naturaleza de la comunidad nativa San Antonio de Cheni. Hoy, ocupa el cargo de responsable de producción de manteca y cacao en la planta de Kemito Sankori, una cooperativa fundada en 2016 que trabaja con cacao y café provenientes de comunidades asháninkas de la cuenca del Tambo, en el Vraem, provincia de Satipo, región Junín.

Jesús es hijo de uno de los 313 socios asháninkas de Kemito Sankori. «Mis padres son agricultores. Crecí en la chacra y ayudaba a mi familia desde que empezó a cultivar cacao», comparte Jesús, recordando sus raíces. Esta herencia agrícola fue fundamental en su vida, moldeando su camino hacia la cooperativa.

Jesús Camacho: El cacao en manos de jóvenes asháninkas
La cooperativa Kemito Sankori agrupa a 313 socios, que pertenecen a las comunidades asháninkas del distrito de Río Tambo, provincia de Satipo. (Foto: Inforegión / Ricardo Mendoza)

Una planta chocolatera que abrió una puerta

Kemito Sankori, con la visión de ser una cooperativa manejada enteramente por las familias asháninkas, busca integrar a hijos de socios para que desarrollen sus capacidades. Es así que, desde hace un año y medio, Jesús se unió como trabajador en la planta como operario y actualmente se desempeña como responsable de producción de manteca y cacao.

Entre sus funciones diarias, destaca la elaboración de chocolates en diversas formas: barras, pasta, bombones y grajeas. Adaptarse al trabajo en la cooperativa no fue inmediato, pero la pasión de Jesús por el chocolate pronto se hizo evidente. Él recibe capacitaciones donde aprende sobre la identificación del cacao, el uso de maquinaria y la cata de diferentes tipos de cacao.

Jesús Camacho: El cacao en manos de jóvenes asháninkas
En el camino, Jesús aprendió a elaborar productos derivados del cacao. Entre ellos: barras de chocolate, pasta, bombones y grajeas.  (Foto: Inforegión / Ricardo Mendoza)

Jesús también empieza a valorar la importancia de la calidad y los métodos orgánicos en la producción de cacao. «Nosotros no utilizamos nada de herbicidas, eso hace que nuestro cacao sea especial», explica, subrayando el compromiso de la cooperativa con prácticas sostenibles.

Sueños y metas para el futuro

Jesús agradece el apoyo de su familia y la cooperativa, y mira al futuro con esperanza y determinación. Su sueño va más allá de su actual rol en Kemito Sankori. Tiene planes de especializarse aún más en el mundo del chocolate. «Me gustaría especializarme en catación, identificar sabores y aromas del cacao, y poder sumar aún más en la cooperativa», comenta.

Aunque encontró en Kemito Sankori un espacio para crecer y aprender, sabe que el apoyo externo es crucial para que más jóvenes asháninkas puedan tener oportunidades similares. «Recomendaría más apoyo de las autoridades hacia las comunidades, que inviertan en la formación y desarrollo de los jóvenes», sugiere.

Jesús Camacho: El cacao en manos de jóvenes asháninkas
Jesús tiene como proyecto personal capacitarse en catación de cacao y chocolates. (Foto: Inforegión / Ricardo Mendoza)

Un llamado a las nuevas generaciones

Jesús invita a otros jóvenes asháninkas a unirse a la cooperativa y fomentar las actividades económicas alternativas como una vía para mejorar la calidad de vida de las comunidades asháninkas del distrito de Río Tambo. «Los hijos de socios deben venir a aprender cómo es la elaboración del chocolate, lo que ellos cosechan y mandan a la cooperativa,» dice con convicción.

Además, extiende una invitación a los consumidores de otras regiones a nivel nacional a probar los productos elaborados por Kemito Sankori, con cacao orgánico y de alta calidad. «Los invitaría a probar nuestro cacao por la calidad que tienen nuestros productos”, finaliza.

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