La mortandad de abejas registrada en la provincia de Moyobamba ha encendido las alarmas entre los apicultores locales. Ante esta situación, especialistas apícolas han comenzado a implementar acciones inmediatas para apoyar la recuperación de las colmenas afectadas, particularmente en el sector Juningue.
Tratamientos para mitigar los daños en las colmenas
Los técnicos del Proyecto Apícola, que ejecuta el Gobierno Regional de San Martín (Goresam) a través de la Dirección Regional de la Producción (DIREPRO), realizaron visitas a los apiarios afectados, donde aplicaron una serie de tratamientos destinados a reducir los efectos de la intoxicación en las abejas. Una de las intervenciones fue la aplicación de una mezcla de vinagre de manzana y agua en las cámaras de cría de las colmenas, utilizando un aspersor. Este tratamiento, que actúa como un probiótico natural, tiene como objetivo mejorar la salud de las abejas y reducir la mortandad.
Además de este tratamiento, los especialistas suministraron torta proteica y jarabe apícola a las colonias, con el fin de fortalecer a estos insectos y acelerar la recuperación de las colmenas. Se espera que los resultados de estas acciones sean visibles en un plazo de 15 días.

Comunicación clave entre apicultores y agricultores
Una de las principales recomendaciones del Proyecto Apícola del Goresam es mejorar la comunicación entre apicultores y agricultores. Una mayor coordinación entre ambos sectores puede prevenir situaciones que afecten la salud de las abejas, como el uso indiscriminado de pesticidas. La integración de las actividades apícolas y agrícolas es fundamental para asegurar una producción más responsable y sostenible, además de proteger la biodiversidad local.
Compromiso con el desarrollo sostenible
El proyecto busca, además, promover un desarrollo apícola sostenible en la región. Las intervenciones en los apiarios afectados son solo una parte de un esfuerzo mayor para garantizar la salud de las abejas y asegurar que la apicultura en Moyobamba siga siendo una actividad viable y responsable. Estas acciones se alinean con los esfuerzos por fortalecer la polinización, un proceso clave para la agricultura local y la seguridad alimentaria.