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Ambiente

El lado oscuro de la flota potera de China: Denuncian abusos laborales, muerte en altamar, captura de megafauna y presión creciente sobre el Pacífico Sudoriental

Un informe internacional documenta violaciones de derechos humanos y pesca destructiva en la mayor pesquería de pota del Pacífico Sur. La falta de transparencia y control estaría poniendo en riesgo el ecosistema y a las tripulaciones en altamar.
El informe Environmental Justice Foundation advierte que la falta de transparencia y control en alta mar permite prácticas destructivas y violaciones sistemáticas de derechos humanos en la pesquería de pota del Pacífico Sudoriental. (Fotos: EJF)
El informe Environmental Justice Foundation advierte que la falta de transparencia y control en alta mar permite prácticas destructivas y violaciones sistemáticas de derechos humanos en la pesquería de pota del Pacífico Sudoriental. (Fotos: EJF)

La pesquería del calamar gigante, conocido también como pota, en el Pacífico Sudoriental (PSO), una de las más importantes del planeta, enfrenta desde hace años una crisis que combina sobrepesca, abusos laborales y vacíos regulatorios. El informe “Invisible e impune: La creciente amenaza de la flota potera de China en el Pacífico Sur”, elaborado por la Environmental Justice Foundation (EJF), sostiene que la falta de transparencia y control en alta mar está permitiendo prácticas destructivas y violaciones sistemáticas de derechos humanos.

El documento examina el crecimiento acelerado de la flota china de aguas distantes y su impacto en la pesquería de pota, recurso clave para las economías de Perú, Chile y Ecuador.

Según el reporte, China domina ampliamente la actividad en altamar:

“China domina la actividad de pesca de calamar en aguas distantes en el PSO, con el 98,7 % de toda la actividad de pesca con potera en la región realizada por buques de bandera china”.

Una pesquería bajo presión creciente

El calamar gigante (Dosidicus gigas) concentra el 42 % de los desembarques mundiales de calamar. En 2023, en el Pacífico Sudeste se registraron 1.225.798 toneladas desembarcadas, siendo Perú, China y Chile los principales actores de esta pesquería durante al menos los últimos 25 años, con más del 99 % de los desembarques declarados en conjunto. No obstante, el esfuerzo pesquero ha aumentado de manera preocupante. Por ejemplo entre 2014 y 2024, el número de buques chinos que operan en la zona se duplicó.

Las señales biológicas ya muestran deterioro. El informe recoge que “Un informe de la OROP-PS de 2025 indicó que las capturas totales de calamar en 2024 habían disminuido un 52 % con respecto al año anterior”. Además, evaluaciones científicas presentadas por Chile y China evidencian una caída sostenida en la captura por unidad de esfuerzo (CPUE), indicador clave de abundancia.

Según el reporte, China concentra el 98,7 % de toda la actividad de pesca con potera en la región, dominando ampliamente la pesquería de calamar gigante en altamar. (Fotos: EJF)

Según el reporte, China concentra el 98,7 % de toda la actividad de pesca con potera en la región, dominando ampliamente la pesquería de calamar gigante en altamar. (Fotos: EJF)

EJF también advierte que la combinación de alta sensibilidad ambiental del calamar, especie de vida corta y vulnerable a cambios climático, y presión pesquera excesiva podría empujar a la población hacia un punto de colapso, con efectos en cascada sobre depredadores como tiburones, cachalotes y delfines.

Aleteo de tiburones y captura de megafauna

Más allá de la presión extractiva, el informe documenta prácticas abiertamente destructivas. De los 60 buques analizados mediante entrevistas a 81 pescadores, casi el 60 % habría incurrido en aleteo de tiburones y descarte de los cuerpos. Un tripulante relató: “En el caso de los tiburones, a veces se les quitaban las aletas. Escuché que sus aletas son caras, por eso se las llevaban (…) Los cuerpos no se los llevaban (…) Los tiraban todos. Solo se llevaban las aletas de tiburón”.

Asimismo, el 30 % de los buques habría participado en la captura intencional de lobos marinos, mientras que también se reportaron casos de captura de delfines y falsas orcas. Un pescador describió así la práctica:

“Una vez capturamos una foca. Solo tomamos los dientes y luego arrojamos el cuerpo. Usamos un gancho para peces para atraparlo y una cuerda para izarlo”.

El informe subraya que ni la normativa china ni las medidas vigentes de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) prohíben explícitamente el aleteo de tiburones ni la captura intencional de mamíferos marinos en esta pesquería.

Un informe de la OROP-PS de 2025 indicó que las capturas totales de calamar en 2024 cayeron 52 % respecto al año anterior, evidenciando una fuerte presión sobre el recurso. (Fotos: EJF)

Un informe de la OROP-PS de 2025 indicó que las capturas totales de calamar en 2024 cayeron 52 % respecto al año anterior, evidenciando una fuerte presión sobre el recurso. (Fotos: EJF)

Trabajo forzoso y violencia en altamar

El otro eje central del informe es la situación laboral a bordo de los buques poteros. Las entrevistas revelan una “prevalencia alarmante de indicadores de trabajo forzoso”, incluyendo retención de documentos (91,4 % de los casos), jornadas excesivas (92,6 %), retención de salarios (93,8 %) y restricción de libertad de movimiento (93,8 %).

Los testimonios dan cuenta de violencia física y condiciones degradantes. Un pescador indonesio afirmó: “Ellos [la tripulación china] nos daban bofetadas en la cabeza. A veces nos tiraban del pelo (…) Para mí, era como si (la tripulación indonesia) no tuviera ningún derecho. Teníamos que obedecer a la tripulación superior”.

En algunos casos, la falta de atención médica habría tenido consecuencias fatales. El informe señala que:

“Al menos 41 tripulantes fallecidos fueron desembarcados de buques pesqueros chinos registrados en la OROP-PS entre 2013 y 2023”.

Las causas incluyen enfermedades, accidentes laborales, desapariciones en el mar y casos clasificados como “causas desconocidas”.

Transbordos y opacidad estructural

El mecanismo que permite sostener estas operaciones es el transbordo en altamar. La transferencia de capturas a buques frigoríficos evita el regreso a puerto y dificulta la fiscalización. “El transbordo en el mar puede facilitar tanto la pesca INDNR como las violaciones de derechos humanos al reducir el riesgo de que estos delitos sean detectados por las autoridades”, advierte el informe.

Zhoushan, en China, emerge como el principal nodo logístico: el 78 % de los buques frigoríficos que recibieron capturas de los 346 buques de interés descargaron allí entre 2021 y 2025. Esta red de distribución, altamente eficiente, consolida el rol de China como centro mundial del calamar y complica la trazabilidad.

Las entrevistas a tripulantes revelan una prevalencia alarmante de trabajo forzoso, con retención de documentos, jornadas excesivas, violencia física y al menos 41 muertes registradas en buques pesqueros chinos entre 2013 y 2023. (Fotos: EJF)

Las entrevistas a tripulantes revelan una prevalencia alarmante de trabajo forzoso, con retención de documentos, jornadas excesivas, violencia física y al menos 41 muertes registradas en buques pesqueros chinos entre 2013 y 2023. (Fotos: EJF)

Gobernanza débil y decisiones por consenso

La OROP-PS, creada en 2012, opera bajo un sistema de consenso que, según el informe, ha ralentizado la adopción de medidas efectivas. Aunque se han establecido límites al número de buques y requisitos de monitoreo, aún no existen cuotas de captura ni restricciones claras sobre capturas incidentales.

Para el presidente de CALAMASUR, Alfonso Miranda, la falta de liderazgo es evidente: “China no ha tomado ninguna iniciativa para adoptar una medida de conservación y ordenación (MCO) para el calamar gigante en altamar en los casi 15 años de existencia de esta organización regional de ordenación pesquera (…) la falta de iniciativa de China en la OROP-PS es un hecho concreto”.

EJF sostiene que la región enfrenta una oportunidad decisiva en 2026 para adoptar un paquete integral de medidas que refuerce la transparencia, limite el esfuerzo pesquero y proteja tanto el ecosistema como los derechos humanos.

Un recurso estratégico en riesgo

La pesquería de pota sostiene miles de empleos en Perú y Chile y genera cientos de millones de dólares en exportaciones. Sin embargo, la presión ejercida en altamar, sumada a la falta de regulación sustantiva, amenaza con socavar décadas de esfuerzo de ordenamiento nacional.

“Invisible e impune” es un informe que no solo expone prácticas ilegales y abusivas; también plantea un desafío de gobernanza global. En un océano donde la jurisdicción se diluye y la fiscalización es escasa, la sostenibilidad del calamar gigante y la dignidad de quienes lo pescan dependen de decisiones multilaterales que, hasta ahora, han sido insuficientes.

Accede al informe aquí.